Épica griega: la Ilíada y la Odisea de Homero

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Épica griega

Épica griega

Introducción

La literatura épica griega está representada por las obras de Homero, los poemas épicos más antiguos de la literatura occidental, así como por las obras de Hesíodo, Apolodoro y otros autores. Las primeras manifestaciones de este género que nos han llegado son la Ilíada y la Odisea, aunque es probable que existieran otras anteriores. Antes de esta fecha no se conserva ningún resto escrito que pueda calificarse de literario.

La Ilíada cuenta con cerca de 16 000 versos y narra el episodio final de la guerra de Troya. El hilo conductor del poema es la cólera de Aquiles, ofendido por el rey de Micenas, Agamenón, que le arrebata a la joven cautiva que este amaba. La Odisea, con más de 12 000 versos, narra el regreso de Odiseo (Ulises) desde Troya a su patria. Otra gran figura de la épica arcaica es Hesíodo, autor de Los trabajos y los días, de contenido didáctico sobre la agricultura, y de la Teogonía, que relata la genealogía del mundo. En época helenística, la poesía épica fue recopilada por Apolodoro.

Homero y la cuestión homérica

La Ilíada y la Odisea son dos largos poemas narrativos compuestos por 24 cantos cada uno. Constituyen la culminación de una larga tradición de poesía oral surgida probablemente en la Edad del Bronce. Homero era aedo, vivió y trabajó en Jonia (se sabe gracias a que usa el dialecto jonio en sus poemas y porque conoce bastante bien la región). Se cree que la Ilíada se escribió en la primera mitad del siglo VIII a. C. y la Odisea en la segunda mitad. Las notables diferencias de estilo y lengua han llevado a algunos a atribuir las obras a autores distintos; otro argumento es que la evolución desde la juventud a la madurez de un único poeta, Homero, de origen jonio (de la ciudad de Esmirna o de la isla de Quíos), explicaría estas diferencias. Homero conden­só en sus poemas un buen bagaje de leyendas, mitos y héroes. El término aedós procede del verbo aeídō, cantar. Los aedos eran los juglares griegos, que llevaban sigilosamente sus cantos. Con Homero la épica se convierte en género de poesía culta.

Homero y la tradición oral

Las hazañas del héroe se convierten en modelo de virtudes varoniles (valor, fidelidad, nobleza, entrega). Es poesía cantada por cantores profesionales, con o sin acompañamiento de flauta, ante un público popular. Es poesía objetiva, ya que el poeta actúa como simple narrador de unos hechos ajenos a él. La poesía épica tiene una primera etapa oral; posteriormente, el aedo es sustituido por el rapsoda, que recita sus propios poemas de temas legados por la tradición. Esta poesía heroica se canta en versos de métrica uniforme, denominados hexámetros, que contienen seis pies métricos y alternan sílabas largas (—) y breves (⏑⏑). La regularidad métrica es fundamental en la memorización de los poemas, así como las construcciones verbales que se repiten y los epítetos de los héroes, como «Héctor el de tremolante casco» o «Aquiles de pies ligeros».

Que Homero tiene detrás toda una tradición de poesía oral se puede confirmar por varios hechos: a) el tema de sus poemas: los sucesos relacionados con la guerra de Troya pertenecen a un pasado muy lejano para él, y el conocimiento de esa época solo pudo venirle por tradición oral; b) el propio Homero nos presenta a los aedos cantando, acompañados de un instrumento musical, la fórminx; c) uso de un lenguaje formulario: «ágil de pies», «de ojos de lechuza», «veloz nave»; d) empleo de recursos estilísticos como comparaciones, enumeraciones e invocaciones a las Musas. Estos rasgos son comunes a la poesía épica de otros pueblos, como el Poema de Gilgamesh o el Cantar de los nibelungos.

La Ilíada

Es una gran epopeya llena de furor y guerra. Los hechos siguen una cronología lineal, y su tema central es el asedio de Troya. Aunque la guerra de Troya se prolongó diez años, Homero concentra la acción en unas semanas del décimo año en torno a la cólera del protagonista, Aquiles, provocada por…

La Odisea

Es un relato de aventuras que gira en torno a la figura de Ulises (nombre latino del griego Odiseo), uno de los héroes que contribuyó a la destrucción de Troya. El autor centra el contenido en un episodio que dará cohesión a las diferentes aventuras del héroe: el regreso a su hogar, Ítaca, y la recuperación de su reino. La estructura narrativa es compleja, ya que se desarrollan simultáneamente dos situaciones: Ulises por una parte y su hijo Telémaco por otra. Al comienzo del poema, Ulises se encuentra en la isla de la ninfa Calipso, quien ha de dejarle marchar tras decidirlo los dioses, a petición de Atenea, para permitirle el regreso a su hogar. Pero en Ítaca, su esposa Penélope se encuentra asediada por pretendientes, que dan al héroe por muerto y le exigen que elija a uno de ellos como esposo. Telémaco, hijo de ambos, decide partir en busca de su padre. De regreso a su patria, Poseidón provoca un naufragio a Ulises, quien recala en el país de los feacios, donde Alcínoo, el rey, lo acoge con hospitalidad. Después de un viaje milagroso, Odiseo llega a Ítaca disfrazado de mendigo y, con la ayuda de Telémaco y un fiel sirviente, da muerte a los pretendientes y se reúne con Penélope.

La Odisea es menos bélica que la Ilíada, ya que es un relato de aventuras: hay una mayor presencia del mundo doméstico y de estratos sociales diversos. Los reyes, héroes y dioses actúan de forma diferente: son crueles y caprichosos en la Ilíada y buscan la justicia en la Odisea.

Homero introduce algunas innovaciones que dan personalidad a la obra: a) introduce intensidad y dramatismo en la acción; b) humaniza a sus héroes, que sienten amor por la patria, por los amigos…