La épica latina: origen, modelos griegos y principales autores de Roma
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Homero y la épica griega
Homero fue el poeta más admirado de la Antigüedad clásica; el aprendizaje de su poesía formaba parte esencial de la educación ordinaria. Las versiones escritas eran desconocidas al principio, y Platón y Aristóteles solían citar pasajes homéricos en sus conferencias, perpetuando la idea de que Homero encerraba la sabiduría y la experiencia en materias tan diversas como la medicina, los asuntos militares y la moralidad del pueblo. Utilizó la dicción tradicional; la epopeya homérica centra su interés en los éxitos de los hombres. Tanto la Ilíada como la Odisea son obras de arte individuales, de tónica imprecisa, estilo coherente y elevado. Existen diferencias de mentalidad, naturaleza y vocabulario entre los dos poemas, pero ambos cantan grandes éxitos del pasado, narraciones de viva y vigorosa acción.
La Ilíada es en su mayor parte un relato bélico; su punto central es la cólera de Aquiles, el centro de la sociedad que rodea la guerra. Los héroes principales son los combatientes más arriesgados e inteligentes.
La Odisea narra las aventuras de Ulises en su largo viaje de regreso a la patria después de la destrucción de Troya. La Odisea centra su atención en el retorno de Ulises a su patria. Tiene un plan más complejo que la Ilíada, aunque en lo fundamental sigue la misma norma de presentar cada episodio en todo su valor, sin perder de vista el plan general que domina la obra.
En ambos poemas la acción se simplifica y se concentra en los últimos libros. Sobre esta simple estructura, Homero construye sus múltiples e imaginativos relatos, en los que pone cuanto le dan la tradición y su mismo amor a la vida. La tradición le impone concentrar su atención en los personajes de noble o rancia estirpe.
Tres antónimos reflejan la relación recíproca entre dioses y hombres: proximidad-distancia, favor-crueldad, arbitrariedad-justicia.
La última épica griega: Apolonio de Rodas y Hesíodo
La épica latina asumió caracteres y motivos de la épica griega, pero esta es más objetiva, es decir, menos manipulada y más cercana a un sistema de puro modelo heroico. Los poetas helenísticos son fuente de información técnica y sirven de modelo literario para la épica romana. Dos de los poetas griegos que influyen en los autores latinos son Apolonio de Rodas (poema Argonáutica) y Hesíodo.
Rasgos característicos del género épico
Tratan temas históricos, míticos y legendarios que aparecen de una u otra manera. La épica latina emplea de forma diferente los elementos míticos respecto a los griegos: se orienta desde sus comienzos al acercamiento histórico, traduciendo a términos míticos su propia experiencia del mundo, sus gestas y su visión de la historia. Se sirve de un lenguaje elevado y con gran cantidad de recursos estilísticos con la finalidad de conmover los afectos del auditorio. Se emplea el saturnio. La estructura narrativa es compleja y conectiva, y con frecuencia se encuentra el uso de la segunda persona en la narración.
Inicios de la literatura latina
Livio Andrónico representa el primer drama latino. Llegó a Roma como prisionero de guerra y seguramente tuvo experiencia teatral como actor. Para la enseñanza se valía de los textos griegos y de los textos compuestos por él mismo. Cultivó varios géneros: drama, épica y lírica. Destaca su poema Odisea, que se basa fielmente en el modelo homérico, aunque el logro de Livio fue poner a Homero al servicio del público. Fijó las formas métricas de la literatura latina. Su poesía asumió el encargo de iluminar y transmitir estímulos intelectuales.
Gneo Nevio fue el primer escritor romano nativo; luchó en el bando romano en la Primera Guerra Púnica y fue polifacético. Su sátira es intrépida. Escribió el poema épico Bellum Poenicum, el primero que narra la Primera Guerra Púnica, con el que quiso enlazar la épica romana y griega. Utiliza de forma diferente el lenguaje en la épica y en el drama.
Ennio, primera obra importante, es un gran poeta romano del periodo inicial de la literatura latina. Hablaba griego, osco y latín. Sus Annales son un poema épico de 18 libros que narra toda la historia de Roma, estructurado en grupos de tres libros: 1-3 abarcan desde la caída de Troya hasta el final del periodo real; 4-6 abarcan desde la fundación de la República hasta la guerra contra Pirro; 7-9 narran las guerras púnicas; 10-12 la segunda guerra macedónica; 13-15 la guerra contra Antíoco de Siria; 16-18 la guerra de Istria.
Virgilio y la Eneida
Estudió literaturas griega y romana. Bajo la protección del político Cayo Mecenas se vio libre de preocupaciones económicas y pudo dedicarse al estudio, escribiendo su obra más extensa, la Eneida. También escribió poemas épicos, el Giáspoema didáctico y poemas breves, el Catalepton. Tardó once años en componer la Eneida, en doce libros, inspirada en la antigua poesía épica romana de Ennio y Nevio. La Eneida se divide en dos partes: los seis primeros libros relatan el viaje de Eneas desde Troya, y los seis restantes, las grandes luchas que cumplió Eneas en Italia.
Ovidio y las Metamorfosis
Las Metamorfosis son la última obra de Ovidio. Inició su actividad con la elegía amorosa y después con la elegía didáctica. Es un conjunto de 250 relatos de contenido mitológico y legendario a lo largo de 15 libros.
Lucano y la Farsalia
Lucano, de origen español, intentó renovar la épica con un estilo nuevo, anticlásico y vinculado al movimiento estoico. Autor precoz, se conserva un poema épico-histórico, La Farsalia: un poema épico en hexámetros de contenido histórico, con tema de guerra civil entre César y Pompeyo, en diez libros, aunque pensó en doce. Presenta varios problemas para la crítica.
Valerio Flaco y las Argonáuticas
Existe el problema de la datación. Las Argonáuticas relatan el viaje de Jasón a bordo de la nave Argo para obtener el vellocino de oro en la Cólquide, en ocho libros. La lengua está desequilibrada y ama los participios.
Papinio Estacio
Estacio es un autor de la literatura latina, componía versos épicos sobre la guerra civil del año 69 con facilidad para improvisar. Escribió la Tebaida y la Aquileida, poema que no llegó a terminar por la muerte de su autor, que narra la vida de Aquiles. Su estilo no resulta comprensible en algunos pasajes. Sus obras más importantes, como la Tebaida, están dedicadas al emperador Domiciano.