Estrategias Metodológicas para la Elaboración de Programas Escolares
Clasificado en Magisterio
Escrito el en
español con un tamaño de 9,66 KB
Introducción al Enfoque Metodológico
El programa escolar no debe verse solo como una lista de temas o de objetivos. Elaborar un programa implica pensar profundamente en el plan de estudios, el tipo de alumno, la sociedad y la forma específica en que se aprende.
Históricamente, muchos programas se han diseñado siguiendo la tecnología educativa, pero esto ha provocado que se vuelvan procesos sumamente mecánicos. Díaz Barriga propone otra forma de elaborar programas, donde lo verdaderamente importante sea el aprendizaje y no solo el cumplimiento de formatos administrativos.
Evolución de las Propuestas Curriculares
Propuesta de Ralph Tyler
Para construir los objetivos, Tyler propone tomar en cuenta tres fuentes fundamentales:
- El alumno.
- La sociedad.
- Los especialistas de cada disciplina.
Después, esos objetivos deben pasar por dos filtros críticos:
- Filosofía educativa.
- Psicología del aprendizaje.
Es importante notar que Tyler no se reduce únicamente a los objetivos; su planteamiento también abarca las experiencias de aprendizaje y la evaluación.
Propuesta de Hilda Taba
Hilda Taba define el currículo como un plan para el aprendizaje. Sostiene que no se puede realizar un programa sin tener una teoría sólida que lo sustente. Para ella, el primer paso es analizar las necesidades reales antes de construir el programa.
Asimismo, otorga gran importancia a las nociones básicas, ya que representan las ideas principales de una disciplina y facilitan la comprensión de los contenidos. Su proceso propuesto para elaborar el currículo incluye:
- Diagnóstico de necesidades.
- Formulación de objetivos.
- Selección de contenidos.
- Organización de contenidos.
- Selección de experiencias de aprendizaje.
- Organización de experiencias.
- Determinación de la evaluación.
Propuesta de Robert Mager
Mager propone la elaboración de objetivos muy específicos. Según su enfoque, cada objetivo debe precisar:
- Qué hará el alumno (conducta).
- En qué condiciones lo hará.
- Con qué nivel de calidad o criterio.
Su interés principal es que todo el proceso pueda ser observable y medible, por lo que los objetivos deben describir conductas visibles.
Crítica de Díaz Barriga a la propuesta de Mager
El problema radica en que la enseñanza termina reducida al simple cumplimiento de objetivos. No todo el aprendizaje puede observarse como una conducta. Existen conocimientos, razonamientos, actitudes y formas de pensar que no se pueden medir con facilidad. Por ello, se considera que este enfoque simplifica en exceso el proceso educativo.
Propuesta de Popham y Baker
Estos autores retoman la importancia de los objetivos y los vinculan directamente con:
- Enseñanza.
- Actividades.
- Evaluación.
Su propuesta tuvo una influencia determinante en la creación de las denominadas cartas descriptivas.
Crítica a las Cartas Descriptivas
Díaz Barriga señala que las cartas descriptivas provocaron que muchos maestros se limitaran a llenar formatos. Los documentos de los programas empezaron a verse como estructuras rígidas. Entre los problemas mencionados destacan:
- Separan artificialmente los objetivos, los contenidos y la evaluación.
- Fomentan la creencia de que existe una sola forma correcta de enseñar.
- Limitan la creatividad del profesor.
- No consideran las diferencias individuales entre los grupos.
- Convierten la enseñanza en algo mecánico.
- Se perciben más como un trámite administrativo que como una herramienta de apoyo docente.
Metodología para la Elaboración de Programas Escolares
Díaz Barriga sostiene que hacer un programa no es llenar un formato, sino pensar integralmente el proceso de enseñanza. Su propuesta metodológica se divide en tres partes:
- Organización de un marco referencial.
- Elaboración del programa escolar.
- Instrumentación didáctica.
1. Organización de un Marco Referencial
Antes de redactar un programa, es imperativo conocer el contexto. No se puede diseñar sin responder a preguntas clave:
- ¿Qué busca el plan de estudios?
- ¿Cuál es el perfil de egreso?
- ¿Cómo está organizada la carrera?
- ¿Qué lugar ocupa la materia dentro del plan?
- ¿Qué conocimientos previos tienen los alumnos y cuáles necesitarán después?
El programa no debe quedar aislado, pues forma parte de un currículo integral. El profesor debe analizar el plan de estudios, la ubicación de la asignatura, su relación con otras materias, los objetivos generales de la carrera, las necesidades sociales y las características del grupo.
El diagnóstico no busca cambiar los objetivos del plan de estudios, sino conocer al grupo para identificar:
- Conocimientos previos.
- Dificultades e intereses.
- Necesidades y experiencias de los alumnos.
De esta forma, el profesor puede adaptar la enseñanza, entendiendo que cada grupo es diferente y un programa nunca se aplica de forma idéntica.
2. Elaboración del Programa Escolar
Tras el análisis del marco referencial, se procede a la elaboración. Para Díaz Barriga, un programa debe ser una propuesta mínima de aprendizaje y no una carta descriptiva saturada de objetivos específicos. Debe incluir:
- Presentación y propósitos.
- Contenidos y organización de unidades.
- Bibliografía y orientaciones generales.
Los Objetivos y Contenidos
Se critica la proliferación de objetivos específicos por volver rígida la enseñanza. Se propone trabajar con objetivos terminales que expresen el aprendizaje esperado al finalizar el curso. Los contenidos, por su parte, deben organizarse de manera lógica, respondiendo a la estructura de la disciplina, las necesidades del estudiante y los propósitos del plan de estudios.
La organización puede darse por unidades, bloques, problemas o temas centrales, siempre manteniendo una secuencia lógica que favorezca la comprensión. La bibliografía debe ser un apoyo real para el aprendizaje y no un simple requisito.
3. Instrumentación Didáctica
Es el momento donde el profesor decide cómo va a enseñar. Díaz Barriga aclara que enseñar no es aplicar técnicas o seguir recetas; la instrumentación debe surgir del programa y adaptarse al grupo. Las actividades deben permitir que el alumno construya el conocimiento.
El Papel del Profesor y del Alumno
El profesor deja de ser un simple transmisor para convertirse en un orientador que organiza situaciones de aprendizaje, provoca preguntas y favorece el análisis. El alumno, por su parte, abandona el rol pasivo para participar, investigar, discutir, resolver problemas y elaborar conclusiones. Aprender es construir, no repetir.
Planificación de Situaciones de Aprendizaje
Las actividades se organizan en tres momentos fundamentales:
Actividades de Apertura
Sirven para iniciar el tema, recuperar conocimientos previos, despertar el interés y presentar el problema. Su fin es que el estudiante comience a cuestionarse.
Actividades de Desarrollo
Es donde ocurre el núcleo del aprendizaje. Los alumnos leen, investigan, comparan, discuten y analizan. El profesor orienta y aclara dudas, priorizando la comprensión sobre la memorización.
Actividades de Culminación
Cierre del proceso donde el alumno reorganiza lo aprendido. No es un simple resumen; busca integrar conocimientos, construir nuevas explicaciones y plantear nuevas interrogantes a través de una nueva síntesis profunda.
Evaluación y Acreditación
Díaz Barriga enfatiza que evaluar no es lo mismo que medir. La evaluación no debe limitarse a una calificación o un examen, sino servir para comprender el proceso de aprendizaje.
Crítica a la Evaluación Tradicional
La evaluación tradicional suele limitarse a medir resultados, obtener números y clasificar alumnos, ignorando el proceso. Esta visión proviene de la psicología experimental centrada en conductas observables.
Diferencia entre Medición y Evaluación
- Medición: Obtiene datos numéricos, compara resultados y cuantifica el saber.
- Evaluación: Interpreta datos, analiza el proceso, ayuda a tomar decisiones y busca la mejora continua.
La evaluación debe servir para detectar dificultades, modificar estrategias de enseñanza, mejorar el programa y retroalimentar al estudiante. Debe existir una coherencia total entre los propósitos, los contenidos, las actividades y la forma de evaluar.
Conclusión
Elaborar un programa escolar es una tarea compleja que trasciende el llenado de formatos. Debe construirse considerando el plan de estudios, el contexto, las necesidades sociales y las características del grupo, alejándose de la tecnología educativa mecánica para centrarse en el verdadero proceso de aprendizaje.