Estructura del Alma en Platón y Fundamentos de la Ética Kantiana
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La Estructura del Alma y la Organización Social en Platón
En la sociedad, cada parte del alma tiene una función específica. La parte racional debe gobernar; en la parte irascible reside la voluntad y el buen ánimo; y en la parte concupiscible residen los deseos del cuerpo, los cuales invitan al hombre a alejarse del mandato de la razón. Cuando cada una de esas partes cumple con su función específica —gobernar, colaborar con la razón y someterse a sus dictados—, entonces se alcanza la virtud que le es propia: la prudencia.
La Educación como Motor del Estado
Platón concibe la educación como el mecanismo que debe servir para patentizar o mostrar las cualidades y disposiciones presentes en la naturaleza de cada individuo. Para ello, distingue entre un nivel primario y, por otro lado, el secundario:
- El nivel primario sería común a todos los ciudadanos.
- El segundo nivel estaría ya reservado a los futuros gobernantes.
Quienes llegasen a este último nivel de enseñanza, que es la dialéctica, serán los futuros gobernantes de la polis. La misión de estos, a los que Platón alude con la expresión Filósofo-Rey, es la adopción de medidas para garantizar la estabilidad social y la felicidad de los individuos. Entre estas medidas se encuentran: la igualdad entre hombres y mujeres, la supresión de la familia y el comunismo de bienes.
Formas de Gobierno
Platón identifica diversas formas de gobierno: aristocracia, timocracia, oligarquía y tiranía.
La Ética Formal de Immanuel Kant
La filosofía de Kant se relaciona con el ámbito de la acción moral y responde a la pregunta: ¿qué debo hacer? Esta universalidad de la moral solo puede lograrse si su fundamento es la razón. Por el contrario, si la moral se basa en los sentimientos, nunca podrá ser una moral universal.
Crítica a las Éticas Materiales
Kant elaboró la primera ética formal y criticó a las éticas materiales, las cuales establecen un fin último para la vida humana. Por lo tanto, el bien supremo y las normas concretas constituyen la materia de la ética. Kant señala tres deficiencias en ellas:
- Son empíricas y, por tanto, a posteriori: Para determinar en qué consiste el bien supremo, es necesario haber tenido experiencia de unos y otros y así poder valorar cuál, de entre todos ellos, puede considerarse superior a los demás.
- Sus preceptos son hipotéticos o condicionales: Esto pone de manifiesto su falta de universalidad. Las éticas materiales, al estar basadas en la experiencia, carecen de la necesidad y universalidad de la que deben gozar las leyes morales.
- Son heterónomas: El hombre recibe la ley moral desde fuera de la razón, por lo que, en realidad, no está actuando libremente.
El Imperativo Categórico
La solución a los problemas o deficiencias de las éticas materiales consistirá en proponer una ética formal basada en el Imperativo Categórico. Para que la ley moral sea universal y necesaria, la orden o mandato que contenga ha de ser categórico; es decir, no puede estar sometido a ninguna condición (no puede ser hipotético). A la fórmula en la que se expresa ese mandato u orden de la ley moral, Kant la llamará Imperativo Categórico.
Postulados de la Razón Práctica
Kant rehabilitó algunas de estas ideas al afirmar que son postulados de la razón práctica imprescindibles para dotar de sentido a la moral:
- Libertad humana: Sin ella no hay moralidad.
- Inmortalidad del alma: Afirmar la inmortalidad del alma tiene su fundamento en la necesidad de que el ser humano logre completar la tarea que la moral le encomienda.
- Existencia de Dios: Hay que aceptar que obtener la felicidad será posible solo si existe un ser omnipotente y omnisciente que recompense al alma inmortal en la medida de su virtud.