Estructura y Evolución Editorial de las Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer
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Estructura de las Rimas
Comentario de la organización global de la obra
Las Rimas son setenta y nueve poemas breves, de los cuales solo quince se publicaron en vida del autor. El propio Bécquer preparó el manuscrito para su publicación, pero ese original desapareció durante los tumultos sucedidos en 1868 (caída de la reina Isabel II). Posteriormente, el autor reprodujo los textos de memoria sin un orden determinado, al final del Libro de los gorriones, a modo de epígrafe en 1868.
Tras su muerte en 1870, sus amigos prepararon una edición de las Rimas publicada en 1871, en la que los poemas aparecen ordenados rompiendo el criterio que Bécquer estableció en el Libro de los gorriones. En esta primera edición había 76 rimas, ya que sus amigos eliminaron tres dedicadas a Julia Espín porque consideraron que eran demasiado crueles con ella. En la edición de 1886 se incluyeron esos tres poemas suprimidos y, en ediciones posteriores, se añadieron siete más que se fueron encontrando, hasta alcanzar las 86 rimas actuales.
La primera edición de las Rimas defendía su carácter unitario y, en cierto sentido, autobiográfico, por lo que quisieron reflejar los apartados de una trayectoria vital:
Primer grupo (Rimas I a XI): Especulaciones sobre la poesía
Se trata de reflexiones sobre la propia poesía y el fenómeno espiritual de la creación literaria, que es sentida como un impulso irracional y subjetivo que se impone al poeta. También aparecen temas como la exaltación del yo y el concepto de mujer, del amor y de la poesía, que se equiparan como algo ideal e inalcanzable. Hay tres rimas (la II, la VI y la VIII) donde se trata el tema del amor.
Segundo grupo (Rimas XII a XXIX): El amor esperanzado
El poeta trata el tema del amor y sus efectos sobre el alma. Son poemas con un marcado optimismo y una exaltación de la mujer ideal, a la que se ve como un ser de atractiva belleza y de altas virtudes espirituales. Dos rimas, la XXI y la XXVI, continúan con el tema de la poesía anterior.
Tercer grupo (Rimas XXX a LI): Desengaño amoroso
Aquí encontramos más marcadamente lo autobiográfico; su tono descarnado y los reproches y sarcasmos dirigidos a la amada desdeñosa le dan un tono nuevo, menos idealista, más verista e intenso. La mujer se ha convertido en el verdugo de las ilusiones del poeta, figura centrada presuntamente en Julia Espín, con la que mantuvo una tormentosa e imposible relación.