La Estructura Social de España: De la Sociedad Estamental a la Sociedad de Clases (Siglo XIX)
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Las Transformaciones Sociales
La sociedad española experimentó importantes transformaciones demográficas en el contexto del cambio social operado en la transición del Antiguo Régimen a la Edad Contemporánea.
Demografía y Crecimiento Poblacional
Frente al estancamiento general de la población en siglos anteriores, la población de España experimentó un crecimiento estable. Se consolidaron las tendencias de distribución espacial de la población que observamos en la actualidad.
Características Demográficas
- Crecimiento moderado de la población. La causa de este escaso crecimiento se debe a la persistencia del régimen demográfico antiguo.
- Aumento de los movimientos migratorios.
- Crecimiento de las ciudades.
- La distribución espacial muestra una tendencia al crecimiento de las zonas litorales e industriales.
Inicialmente hubo un crecimiento ligero. Posteriormente, la tasa media de crecimiento de la población fue facilitada por la mejora de las condiciones del país, lo que provocó que descendiera la mortalidad mientras se mantenía la natalidad.
La Nueva Sociedad de Clases
Durante el Antiguo Régimen, la sociedad había sido estamental. Con la transición, disminuyó el número de nobles y las clases medias se incrementaron. Aumentó el número de funcionarios del Estado, de las profesiones liberales y de los comerciantes e industriales. El siglo XIX es considerado el siglo de la burguesía. A pesar de los cambios, la sociedad española siguió siendo extremadamente desigual y predominantemente rural.
Los Estamentos Tradicionales y su Adaptación
La Nobleza
La nobleza perdió su influencia tradicional, pero supo adaptarse a las nuevas circunstancias. Intentó conservar su preeminencia mediante enlaces matrimoniales con familias más opulentas y aliándose con empresarios de las firmas más solventes, mejorando así su situación económica. Conservó cierta relevancia política mediante su presencia en los escaños del Senado. Generalmente, la aristocracia no se involucró en las actividades industriales, mineras o ferroviarias. La burguesía, por su parte, imitó los hábitos nobiliarios.
El Clero
La situación del clero fue muy distinta como consecuencia del desarrollo de la Revolución Liberal. La Iglesia perdió la mayor parte de sus bienes a causa de las desamortizaciones, y las órdenes religiosas fueron reducidas drásticamente. No obstante, el clero secular mantuvo un número importante de miembros. El clero fue desposeído de su principal fuente de financiación y también de gran parte de su ascendiente en la sociedad al ir perdiendo su monopolio de la enseñanza. La jerarquía eclesiástica se mostró enemiga del liberalismo y contraria a la tolerancia religiosa y a la separación entre Iglesia y Estado.
La Clase Dominante: La Burguesía
La Burguesía
La burguesía fue la gran protagonista del siglo XIX. Su importancia fue fruto de la Revolución Liberal, que, junto con las desamortizaciones, le ofreció la posibilidad de conseguir numerosos bienes. Obtuvo beneficios gracias a la diversificación de sus actividades. El progreso económico de la centuria favoreció la aparición de una nueva burguesía de negocios.
A este grupo hay que sumar profesionales de prestigio y altos cargos del Estado y del ejército, de gran significado por la importancia de los conflictos a lo largo del período. Se desarrolló una burguesía regional y periférica. Dentro de la burguesía encontramos una amplia clase media formada por profesionales liberales (abogados, ingenieros, funcionarios, etc.).
Las Clases Populares
Gentes del Campo
El sector primario suponía aún casi la mitad del Producto Interior Bruto (PIB) a principios del siglo XX y ocupaba el 70% de la población activa. Existía un grupo minoritario de grandes propietarios agrícolas y el grupo mayoritario era el de los campesinos.
Se puede establecer la siguiente división dentro de la población rural:
- Pequeños y medianos propietarios.
- Arrendatarios y aparceros, donde residían figuras como los foreros (Galicia) y los rabassaires (Cataluña).
- Jornaleros.
Trabajadores de la Ciudad
Los cambios en la ciudad fueron más trascendentes que en el campo. Se produjo una fuerte alteración de su aspecto: los palacios nobiliarios y conventos del siglo XVIII fueron sustituidos por nuevos servicios tales como mercados, galerías, etc.
En las ciudades existía una gran diversidad de trabajadores:
- Magnates.
- Clases medias compuestas por pequeños industriales, comerciales y profesionales liberales.
- El proletariado industrial.
- El mundo de la marginalidad, representado por pobres y mendigos.