El Estudiante de Salamanca: Obra Cumbre del Romanticismo Español de Espronceda
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Introducción a El Estudiante de Salamanca
Esta obra fue publicada en 1840 por José de Espronceda. Pese a que el Romanticismo llegó a Europa a inicios del siglo XIX, en España no lo hizo hasta la segunda mitad, debido a la muerte de Fernando VII, que trajo consigo el retorno de los liberales exiliados y, con ellos, el espíritu del Romanticismo. De ahí que José de Espronceda sea enmarcado como romántico, a pesar de que esa corriente en Europa tendía a desaparecer para dejar paso al Post-Romanticismo. José de Espronceda escribió muchas obras, entre las que destacan El Diablo Mundo (1841) y El Pelayo. Pero la obra por la que más se le conoce es El estudiante de Salamanca (1840), que sería recogida posteriormente en un tomo de poesías.
Argumento Central de la Obra
La trama gira en torno a Don Félix de Montemar, un hombre muy mujeriego que enamora a Doña Elvira, una de sus muchas conquistas, quien se enamoró perdidamente de él. En cuanto el estudiante se cansó de ella, la abandonó sin tener en cuenta sus sentimientos. Poco después, tras mucho dolor, ella murió de pena, pero antes dejó una carta en la que se refería a su amado. Una tarde, mientras Don Félix estaba jugando a las cartas, se presentó allí Don Diego, el hermano de Elvira, quien, guiado por la ira, lo retó a un duelo para matarlo. Lamentablemente, Don Diego muere. Después de eso, Don Félix ve a una mujer, a la que sigue hasta el mismísimo cementerio, donde presencia su propio entierro y, a la vez, su boda con la mujer, que no es más que Doña Elvira. Cuando ella se quita el velo, Don Félix muere al ver su rostro pálido.
Temas Centrales y Secundarios
Los temas centrales son el amor y la muerte. Por un lado, el amor idealizado de Doña Elvira, quien, al ver que Don Félix la abandona, se evade de la realidad mediante el suicidio. Por otro lado, la muerte, en la que destaca la ronda espectral por la que transita Don Félix cuando sigue a aquella mujer (que no es más que Doña Elvira), la cual lo lleva a presenciar su propia boda y su propio entierro. Cabe destacar también, como tema secundario, el espíritu desafiante de Don Félix ante Dios, a quien se opone y le planta cara.
Estructura y Narrativa
En la obra se produce una prolepsis, es decir, Espronceda realiza un regreso al pasado para explicar lo que ocurre al principio de la obra. La obra se estructura en cuatro partes:
- Primera parte: Se ofrece una descripción del ambiente y de la situación, dando paso a la narración de los acontecimientos que van desde cómo Don Félix enamora a Doña Elvira hasta cómo se cansa de ella y la abandona.
- Segunda parte: Trata sobre la muerte de Doña Elvira, quien envía una carta a su amado antes de morir.
- Tercera parte: Se ve a Don Félix echando una partida de cartas hasta que llega Don Diego y lo reta a un duelo para vengar la muerte de su hermana.
- Cuarta parte: Don Félix mata a Don Diego y sigue a Doña Elvira hasta el cementerio, donde finalmente muere.
En la obra se producen digresiones entre escenas y partes que interrumpen el desarrollo de la acción, además de numerosas acotaciones.
Personajes, Escenario y Estilo
En esta obra, la conducta de los personajes es continuada, es decir, se mantienen fijos durante toda la obra. Don Félix es el típico Don Juan que seduce a las mujeres para obtener placer sin considerar sus sentimientos. Mientras que Doña Elvira es la muchacha que se ilusiona con la vida y es engañada por un Don Juan como Don Félix. En cambio, la figura de Don Diego muestra cierta tensión dramática, ya que su ira se perpetúa a lo largo de toda la obra y se manifiesta en las últimas partes.
La acción sucede en varios lugares, es decir, no acontece en un solo espacio, destacando lo fantasmagórico y la fusión entre ilusión y realidad. El lenguaje es popular, es decir, sencillo, y el estilo es lírico, en el cual se utiliza el diálogo de los personajes para intensificar la acción y crear un ambiente trágico, tenso y lúgubre.