Evolución y Características de la Primera Guerra Mundial
El desarrollo de la Primera Guerra Mundial
Los bandos contendientes
Los bandos en conflicto se dividieron principalmente en dos bloques con características muy distintas:
- Alemania y Austria-Hungría: Disponían de ejércitos más preparados y una mejor situación estratégica. Posteriormente, se aliaron a este bloque el Imperio turco y Bulgaria.
- Francia, Reino Unido y Rusia: Duplicaban la población de sus adversarios; además, tenían un acceso más fácil a las materias primas y a las grandes rutas marítimas. Japón, Grecia y Rumanía se aliaron a la Entente. Italia, que inicialmente había abandonado la Triple Alianza, se unió también a este bando. La participación de Estados Unidos y la implicación de los territorios coloniales convirtieron la guerra en una conflagración mundial.
Por otro lado, España, Países Bajos, los países escandinavos y Suiza fueron los únicos Estados europeos que permanecieron neutrales durante todo el conflicto.
Los frentes y las fases de la guerra
La contienda se desarrolló principalmente en dos frentes: el frente oriental y el frente occidental.
Lo que originalmente debía ser una victoria rápida se transformó en una guerra larga que pasó por diferentes fases: desde la rapidez de los primeros ataques hasta la estabilización de las líneas, sumiendo a los ejércitos en una cruenta guerra de desgaste. Esta situación cambió significativamente cuando Rusia se retiró del conflicto y Estados Unidos decidió intervenir apoyando a Francia y al Reino Unido.
Una guerra nueva
La Primera Guerra Mundial constituye una guerra nueva, profundamente alejada de los conflictos bélicos tradicionales del siglo XIX, debido a los siguientes factores:
- Movilización masiva: Se produjo una movilización total de efectivos humanos, tanto civiles como militares. Los soldados y la población civil se pusieron al servicio de la guerra en los frentes y en la retaguardia. La población civil se convirtió en el frente interno, esencial para asegurar armas y suministros a las líneas de combate.
- Economía de guerra: Se introdujo un modelo económico caracterizado por la dirección y planificación centralizada llevada a cabo por los gobiernos para priorizar el esfuerzo bélico.
- Guerra económica: Tuvo como finalidad paralizar la actividad productiva del adversario dificultando sus vías de aprovisionamiento. Mientras la Entente impuso un bloqueo marítimo, la réplica alemana fue la guerra submarina.
- Guerra psicológica: Fue un factor vital para mantener elevada la moral propia y minar la del adversario. Se centró en difundir propaganda optimista sobre las propias fuerzas, exagerando sistemáticamente la debilidad del enemigo.
- Nuevos medios y armamento: Los progresos técnicos se sucedieron a lo largo de la contienda y se aplicaron de inmediato a la industria armamentística, dando lugar a nuevas armas con una capacidad mortífera sin precedentes.