Evolución de la Ciudad Contemporánea y Red Hidrográfica en España
Evolución de la Ciudad Contemporánea en España
La ciudad contemporánea española arranca fundamentalmente desde la segunda mitad del siglo XIX. Las claves de esta nueva ciudad son:
- Las desamortizaciones (1836 y 1855) producirán suelo urbano, que se convertirá en negocio y motor económico.
- Aparición de fábricas e industrias.
- Preocupación por mejorar las condiciones de vida.
- Alineamientos (proyectos que establecían el ancho ideal de cada calle).
- Construcción de cementerios extramuros.
- Derribo de murallas.
- Llegada del ferrocarril (1848).
- Nuevos hitos y espacios.
Transformación Física de la Ciudad Española Desde la Mitad del Siglo XIX
A finales del siglo XIX llega la influencia francesa de las grandes vías. Aparece un nuevo modelo social de ciudad caracterizado por la segregación urbana y la gentrificación o elitización.
Los Ensanches
Nuevos barrios planificados en el siglo XIX alrededor del centro. Los primeros ensanches son los de Barcelona y Madrid. Estos ensanches son modelos de ciudad burguesa; su estructura tiende a formas geométricas, sobre todo planos en cuadrícula, y se proyectan con todas las infraestructuras. Los usos del ensanche son variados.
La Aparición de las Periferias
En la segunda mitad del siglo XIX aparece un nuevo espacio urbano en las ciudades españolas: las periferias y los suburbios. Esto ocurre debido a la incapacidad de los centros tradicionales y de los ensanches para dar respuesta a todas las demandas del suelo urbano. En segundo lugar, destaca la carestía que adquiere el suelo en los ensanches. Otro factor es el atraso técnico y social.
Características físicas de la periferia:
- Vivienda marginal o infravivienda.
- La industria se desplaza a la periferia.
- Ciudades jardín y casas baratas.
Una de las principales propuestas de la periferia de Madrid fue el proyecto de Ciudad Lineal de Arturo Soria (1886).
Incidencia del Desarrollismo en la Evolución Urbana
Tras la Guerra Civil, el crecimiento urbano no se detiene debido al éxodo rural. A partir de la segunda mitad de los años 50 (desarrollismo), el cambio económico y social tuvo un gran impacto en las ciudades:
- Se creó el primer plan estatal de subvenciones a la vivienda.
- Planeamiento urbanístico municipal moderno a través de los Planes Generales de Ordenación Urbana (PGOU).
- Primera ley de suelo española (1956): suelo urbano, urbanizable y no urbanizable.
- Carencia de servicios urbanos y comienzo de los problemas circulatorios.
- Se dan las peores circunstancias de la infravivienda de la etapa contemporánea (surgimiento de las ciudades dormitorio y nacimiento de la ciudad turística).
- Implantación del urbanismo democrático tras las primeras elecciones en los ayuntamientos (1979).
Como herencia, el crecimiento de las ciudades fue más pausado, destacando la rehabilitación urbana de muchos cascos históricos, la creación de zonas peatonales y el fortalecimiento de la expansión metropolitana. Desde los años 70 y 80 se consolida la creación de centros de ocio y consumo, aprovechando las rondas de circunvalación, la creación de autovías y la mejora del transporte urbano, además del aumento de las residencias secundarias para el fortalecimiento del turismo residencial.
¿Hacia Dónde Va la Ciudad Española?
En los últimos años se ha impuesto el modelo de ciudad difusa. Sin embargo, la ciudad central sigue compactándose y las comunicaciones intraurbanas e interurbanas han mejorado. Unido a esto, destaca la consolidación de las conurbaciones urbanas. Las regiones urbanas son espacios impactados por la urbanización, pero no existe una ciudad que predomine de forma clara sobre el conjunto. Con la globalización, se ha producido una nueva imagen de ciudad para la competitividad, generándose la verticalización y la burbuja urbana.
Vertientes Hidrográficas de España
La red hidrográfica española es muy extensa (cubre aproximadamente el 69% de la Península). Podemos diferenciar dos grandes sectores:
1. Vertiente Cantábrica y Gallega
Ríos con clima oceánico, los cuales desembocan en el mar Cantábrico y en las rías gallegas. Sus cursos fluviales son cortos y nacen en la cordillera, muy próximos a la desembocadura. Excavan profundos valles para salvar los desniveles entre la montaña de donde nacen y el mar, por lo que tienen una gran fuerza erosiva y carácter torrencial, siendo muy aprovechados para la producción de electricidad.
2. Vertiente Atlántica
Ríos de gran longitud, ya que nacen en montañas alejadas. Discurren por extensas llanuras. Tienen un clima mediterráneo con aridez estival, por lo que son irregulares y con caudal abundante. Estos ríos han labrado cuencas fluviales entre los relieves que los limitan:
- Duero: Es la cuenca más extensa de la península. Nace en zonas poco urbanas y su desnivel se aprovecha para presas y producción de electricidad. Sus afluentes por la derecha son más caudalosos que los de la izquierda. Su régimen es pluvio-nival.
- Tajo: Submeseta sur, discurre entre el Sistema Central, Sistema Ibérico y los Montes de Toledo. Es el río más largo de la península, regulado por embalses. Sus aguas generan electricidad y cuenta con un régimen de alimentación pluvio-nival.
- Guadiana: Submeseta sur, entre los Montes de Toledo, Sierra Morena y las Cordilleras Béticas. Caudal pobre e irregular, con acusados estiajes. Su litología caliza favorece la circulación subterránea. Su régimen es pluvial y sus embalses se utilizan para regadío.
- Guadalquivir: Recorre la depresión bética. Su régimen es pluvial subtropical con influencia nival.
3. Vertiente Mediterránea
Abarca el 31% de la superficie peninsular. Excepto el Ebro, son cursos de pequeña o mediana longitud, con cuencas reducidas y pronunciadas pendientes en sus cabeceras. Son frecuentes las crecidas y los acusados estiajes. A esto se suma la evaporación, que contribuye a reducir el caudal del río:
- Ríos catalanes: Fluvial, Ter y Llobregat. Régimen de alimentación mixto, cortos y caudalosos.
- Ríos levantinos: Mijares, Palancia, Turia, Júcar y Segura. Cuencas de dimensiones pequeñas, régimen pluvio-nival, caudal pobre, irregular y con peligrosas crecidas en otoño.
- Ríos meridionales: Almanzora, Guadalfeo y Guadalhorce. Régimen pluvial mediterráneo subtropical. Son ríos cortos, con rápidos, irregulares y de difícil aprovechamiento.
- Ebro: Nace en la cordillera Cantábrica, por lo que su cabecera es muy lluviosa; desemboca en el Mediterráneo formando un delta. Es un río largo, con una extensa cuenca y un caudal destacado. Su cabecera es húmeda gracias a los afluentes pirenaicos, contrarrestando su caudal más pobre en tramos bajos. Su régimen de alimentación es pluvio-nival, con estiajes cortos e irregulares. Sus aguas se aprovechan para energía hidroeléctrica y regadío.
Red Fluvial Insular, Ceuta y Melilla
Baleares y Canarias carecen de ríos importantes. El clima y la litología son factores decisivos a la hora de entender el carácter hídrico de los archipiélagos:
- Baleares: En la isla de Mallorca encontramos torrentes equivalentes a las ramblas levantinas, con cauces secos durante gran parte del año. En el resto de islas, más llanas, la escorrentía superficial es menor. La litología caliza favorece la circulación subterránea, por lo que existen muchos acuíferos.
- Canarias: La aridez y el carácter permeable de la litología volcánica justifican la ausencia de cursos permanentes de agua. Los recursos hídricos proceden de aguas subterráneas y acuíferos. La infrecuente escorrentía superficial se limita a una red de barrancos.
- Ceuta y Melilla: Reducen sus recursos hidrográficos a una red formada por arroyos de escasa longitud y de acusado carácter estacional y torrencial. El abastecimiento en ambas ciudades se realiza mediante la extracción de pozos de aguas freáticas.
Diversidad de las Actividades Rurales
Variaciones en los últimos 30 años:
- Aumento de las tierras de regadío.
- Incremento de la superficie de erial y de bosque leñoso.
- Aumento de las superficies relacionadas con la expansión residencial difusa.
- Aumento de los espacios naturales protegidos.