Evolución del Comercio en Gran Bretaña: Siglos XV al XVIII
El Ascenso Comercial de Inglaterra y el Colbertismo Parlamentario
El Despertar Comercial de Inglaterra
Separada del continente europeo por un mar poco frecuentado, Inglaterra quedó por mucho tiempo al margen del comercio internacional. El comercio inglés permaneció durante siglos en manos de extranjeros, sobre todo los hanseáticos.
Pero ya a partir del siglo XV comenzó a destacarse su genio mercantil y emprendedor, en concreto a partir del comercio de la lana en bruto, y de especial manera cuando este pasó a manos de la sociedad de los Mercaderes Aventureros (autorizada en 1406 por Enrique IV).
Otro evento que dio impulso al comercio fue la expedición promovida por Cabot en 1497 hacia las regiones de América Septentrional, que llevó a la adquisición de numerosas colonias.
El verdadero vigor comercial llegó bajo el reinado de Isabel, debido a tres factores:
- Pérdida de poder de la Liga Hanseática.
- La destrucción de la Armada Invencible.
- La incorporación de Escocia.
Del auge del comercio y de su dominación colonial derivó su influencia en la política europea.
El desarrollo del comercio llevó a la creación de numerosas compañías con cartas de monopolio comercial, como la Compañía de las Indias Orientales, la más importante, que adoptó con el tiempo una organización y un capital de tipo permanente.
Fue en tema de política económica donde Inglaterra impuso su carácter distintivo, tras la unión de los parlamentos inglés y escocés en 1707, formando Gran Bretaña.
El Colbertismo Parlamentario en Gran Bretaña
El colbertismo es la variante del mercantilismo y conjunto de prácticas y políticas, más que una teoría económica. Sostiene que la riqueza de un país debe medirse por la cantidad de metales preciosos que posea, y para ello es necesario fomentar las exportaciones y limitar las importaciones, con la balanza positiva.
Sus objetivos son:
- Acumulación de metales preciosos.
- Devaluación de moneda.
- Intervención del Estado para reforzar las exportaciones.
- Ampliar mercados, impulsando la manufactura.
- Conquistar territorios, las compañías reguladas.
La política económica de Gran Bretaña en esta época fue muy distinta de la que se aplicaba en las monarquías absolutas continentales de Europa.
Mientras el carácter “absolutista” de las monarquías de otras naciones se reforzaba y se mantenía constante, en Gran Bretaña se produce una evolución opuesta, hacia un gobierno constitucional. A partir de 1688, después de la Revolución Gloriosa, se estableció una monarquía constitucional bajo el control parlamentario.
Mientras que, por ejemplo, en España y Francia, la política fiscal estaba en manos de la Corona, en Gran Bretaña, el Parlamento asumió el control de las finanzas públicas y creó una “deuda pública”, distinta de la “deuda real” (1693).
A pesar de los cambios decisivos introducidos, hablar de colbertismo parlamentario no parece ser correcto, porque el papel del Parlamento era determinante también antes de la Revolución Gloriosa. Por otro lado, nunca el Parlamento llegó a tener el mismo grado de intervención que tuvo Colbert en Francia.
De todas formas, aunque de manera más limitada de lo que se llegó a pensar, es destacable la manera en que el Parlamento llegó a influir en la economía, con distintas producciones legislativas.