Evolución del Comercio Internacional y Nacimiento de la Empresa Moderna en el Siglo XIX
1. El Comercio Internacional (Desde mediados del siglo XIX)
El comercio internacional se vio ampliamente favorecido por la revolución de los transportes, la cual propició los siguientes cambios fundamentales:
- Aumento y generalización de los intercambios: conllevó una notable expansión en el tamaño de los mercados.
- Especialización de las diferentes economías: cada país se centró en una producción determinada, dejando de lado otras producciones; en consecuencia, todas las economías pasaron a depender unas de otras (interdependencia económica global).
- Aumento de la producción mundial: creció notablemente el suministro de productos agrícolas e industriales, fenómeno íntimamente ligado a la expansión del imperialismo.
La crisis agraria de sobreproducción
Debido al incremento constante de cultivos en las denominadas áreas de nuevo poblamiento y a la optimización de los métodos de cultivo, la producción global creció a un ritmo superior al de la población. Este exceso de oferta provocó un desplome de los precios y desembocó en una severa crisis de sobreproducción.
Las consecuencias directas para el sector primario fueron:
- Ruptura de los sistemas agrícolas tradicionales.
- Difusión de criterios capitalistas para impulsar una mayor especialización productiva aprovechando el principio de la ventaja comparativa.
Los países europeos más avanzados e industrializados sufrieron un impacto menor en comparación con aquellas economías sustentadas prioritariamente en la agricultura. Frente a esta coyuntura, la mayoría de los gobiernos reaccionaron elevando la protección arancelaria. Entre las repercusiones socioeconómicas más notables destacaron el aumento del paro agrícola y una intensa oleada de emigración.
2. La Aparición de la Empresa Moderna (Producción a gran escala)
El modelo empresarial en la primera mitad del siglo XIX
Durante la primera mitad del siglo XIX, la estructura predominante fue la sociedad colectiva, constituida por un número reducido de socios unidos habitualmente por vínculos familiares. En este modelo no existía separación entre la propiedad y la dirección. Su estrategia financiera se basaba en la autofinanciación, acudiendo a fuentes externas de capital únicamente para la obtención de créditos a corto plazo.
La transformación empresarial en la segunda mitad del siglo XIX
En la segunda mitad del siglo XIX, se consolidaron profundos cambios estructurales:
- Reducción drástica de costes de transporte gracias a la expansión del ferrocarril y la navegación a vapor.
- Transmisión acelerada de la información a través del telégrafo y el teléfono.
- Innovación tecnológica: permitió disminuir progresivamente los costes fijos unitarios.
En este nuevo marco, surgió la necesidad de crear empresas de grandes dimensiones sustentadas en la sociedad anónima, donde se limitaba la responsabilidad patrimonial de los accionistas en caso de quiebra.
Modelos de desarrollo nacional
Estados Unidos
Estados Unidos desarrolló las características identificadas por el historiador Alfred Chandler: la explotación coordinada de economías de escala, de diversificación (o alcance) y de rapidez.
Para maximizar estos factores, se implementaron nuevos métodos de gestión:
- Taylorismo (organización científica del trabajo): ideado por Frederick Taylor, se enfocaba en cronometrar y planificar las fases de fabricación para erradicar pérdidas de tiempo, elevando el rendimiento laboral y reduciendo costes tanto para beneficio del empresario como del asalariado.
- Fordismo: implantación de la cadena de montaje mediante cintas transportadoras, lo que eliminó los desplazamientos de los operarios y los tiempos muertos. Introdujo la producción en serie masiva y la estandarización del producto, reduciendo drásticamente el coste por unidad fabricada.
El crecimiento y expansión de las grandes corporaciones estadounidenses se consolidó mediante dos vías de concentración empresarial:
- Integración horizontal: fusión o absorción de empresas dedicadas a un mismo sector o fase de producción.
- Integración vertical: adquisición e integración de empresas proveedoras o distribuidoras dentro del proceso productivo, garantizando el suministro continuo de materias primas y el control del producto final.
Alemania
El modelo alemán se caracterizó por:
- Un elevado grado de integración vertical y consecución de amplias economías de escala, alcanzando un notable progreso técnico e industrial.
- Una marcada integración horizontal que derivó en estructuras de cártel u oligopolio en sectores estratégicos (como la industria química y eléctrica, con empresas destacadas como Siemens y AEG).
- Creación de un sólido sistema público de escuelas técnicas secundarias y politécnicas enfocado en la formación masiva y cualificada de ingenieros.
- Liderazgo pionero al implantar el primer sistema de previsión social del mundo, tutelado y gestionado por el Estado, que cubría los riesgos de accidente laboral, invalidez y vejez.