Evolución y Cultura: La Continuidad Biológica entre Humanos y Animales
Clasificado en Psicología y Sociología
Escrito el en
español con un tamaño de 2,3 KB
El Siglo XIX y la Teoría Evolutiva
La competencia entre machos por hembras, y viceversa, es un fenómeno general. En la selección natural, sobreviven los mejor adaptados, quienes tienen las mayores probabilidades de transmitir sus rasgos a sus descendientes.
Existe la creencia popular de que "el hombre desciende del mono"; aunque no es exactamente así, humanos y simios compartimos una evolución paralela. Lo que sí se establece es una ruptura con el pensamiento tradicional: existe una continuidad biológica entre humanos y animales. Corporalmente, somos un caso particular de animal y no hemos tenido una fabricación específica. Sin embargo, se mantenía la idea de que los animales son animales y nosotros también, pero con un rasgo diferenciador: la cultura. Los humanos no somos los únicos seres culturales; los pensamientos que daban por sentado esta distinción deben ser revisados.
Protoculturas animales y culturas humanas
La cultura no es un rasgo exclusivamente humano. La diferencia entre humanos y animales es cuantitativa y no cualitativa. En el ser humano, los aspectos culturales rigen la gran mayoría de los comportamientos generados genéticamente; los impulsos están contenidos, modulados y modificados a partir de pautas culturales. Si bien las culturas animales son relativamente similares, la cultura humana destaca por su mayor complejidad.
La brecha entre lo sensitivo y lo racional
Históricamente, se argumentaba que los animales tenían un alma sensitiva y los humanos una racional. Esa brecha, que en los siglos XIX y XX se disolvió respecto al aspecto corporal gracias a la teoría evolutiva de las especies, hoy se desvanece también en el ámbito cultural. Podemos mantener la diferencia que condiciona nuestros comportamientos, pero reconociendo que:
- La diferencia es cuantitativa.
- Los rasgos culturales en los animales son abundantes.
- Muchos comportamientos instintivos están condicionados a través de patrones.
Contrariamente a lo que se venía argumentando, la cultura no es un rasgo solamente humano. Existen especies capaces de desarrollar patrones de comportamiento que, con el paso del tiempo, se vuelven más complejos.