Evolución Económica Argentina: Agroexportación, Debates y Crisis (1880-1930)

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El Modelo Agroexportador y los Debates Fundacionales (1880-1929)

El comienzo de esta etapa puede ubicarse cronológicamente en el año 1880, con un gobierno conservador sostenido en el fraude y el principio de autoridad, sobre la estructura política del Partido Autonomista Nacional (PAN). Si bien la exportación ya había comenzado desde la etapa virreinal, tras el inicio de la vida independiente y el desmembramiento del Virreinato del Río de la Plata, se perdieron las exportaciones provenientes de las minas de Potosí. En su lugar, los cueros, la carne salada y el sebo pasaron a ocupar el primer lugar como materias exportables.

La Expansión Agrícola y el Rol de la Inmigración

En 1890, comenzaron a exportarse cereales, especialmente trigo, maíz y lino, dato relevante si tenemos en cuenta que hasta 1870, Argentina debía importar trigo. La llegada de mano de obra proveniente de la inmigración europea (véase el artículo sobre La inmigración en la Argentina) contribuyó a favorecer este proyecto económico.

Visiones Contrapuestas sobre el Desarrollo Nacional

Las ideas sobre el desarrollo del país generaron importantes debates. Así, José Hernández, en su obra Instrucción del Estanciero (1882), afirmaba que «no hay derecho para expulsar a los aborígenes de sus tierras y mucho menos de exterminarlos». Alberdi, por el contrario, sostenía que era mucho más eficaz que esas tierras estuvieran en manos de alemanes, franceses y suizos, en vez de que las poseyeran los indios salvajes.

En Argentina se proveería materia prima para ser manufacturada en Europa, ya que establecer industrias requería una gran inversión y mucha experiencia, de la cual el país carecía. Se consideró que la ganadería se reproducía por sí sola y ofrecía ganancias estables, mientras que la industria, al principio, ocasionaba pérdidas debido a los altos costos de producción. Convencidos de que la agricultura y la ganadería serían la fuente de la eterna riqueza argentina, Sarmiento promovió una educación especializada en agricultura y minería, en detrimento de la educación técnica.

Entre las opiniones minoritarias a favor de la industrialización se destacó la de Pizarro, ministro de Roca, quien expuso que no fabricar en el país equivalía a crear una dependencia vasallática con el extranjero. El tiempo le otorgó la razón a este visionario, pero en aquel momento, sus contemporáneos no lo escucharon. Se estableció así una alianza con Inglaterra, donde Argentina producía la materia prima y se la vendía, y esta, a su vez, vendía a Argentina productos de consumo.

Consolidación del Modelo y el Impacto de la Crisis Mundial (1929-1930)

La expansión del modelo agroexportador se consolidó con importantes hitos. En 1876, se exportaron siete mil seiscientas cuarenta y dos toneladas de maíz a Gran Bretaña, y la primera exportación de trigo se realizó en 1878. Los estados extranjeros, sobre todo Gran Bretaña, apoyaron esta expansión mediante empréstitos, que se invirtieron fundamentalmente en ferrocarriles y en el sector financiero, otorgando préstamos para inversiones.

Crecimiento Urbano e Industrias Incipientes

Paralelamente al despegue económico, hubo un gran crecimiento urbano, sobre todo en Buenos Aires, Rosario, Mendoza, Córdoba y San Miguel de Tucumán, lo que impulsó la realización de una gran obra pública de servicios. Surgieron algunas industrias locales para satisfacer la demanda específica de esas localidades, abarcando el rubro alimentario, de bebidas, la industria textil, algunas mueblerías y talleres mecánicos. Las que mayor ímpetu cobraron fueron las destinadas a satisfacer la demanda exterior, como los frigoríficos y los molinos harineros.

La Crisis de 1929 y el Giro hacia la Sustitución de Importaciones

Se alcanzó el objetivo de consolidar el modelo agroexportador, pero entre los años 1929 y 1930, sobrevino una crisis mundial que trajo como consecuencia una gran depresión. La iniciativa privada y liberal fue reemplazada por una intervención estatal reguladora, creándose además instituciones financieras que actuaran a nivel internacional.

Argentina, al verse privada de la demanda de sus materias primas y de la importación de productos industriales debido a la crisis europea, vio nacer una industria local destinada a la «sustitución de importaciones». Sin embargo, esta industria mantenía una gran dependencia del exterior en cuanto a bienes de capital, como por ejemplo, la maquinaria. Los comerciantes exportadores, que habían acumulado cierta riqueza, los terratenientes de La Pampa y capitales ingleses, estadounidenses y alemanes favorecieron la aparición de estas industrias, con una fuerte intervención estatal.

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