Evolución geológica de la Meseta: orogénesis alpina, glaciarismo y terrazas fluviales

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La Meseta y la orogénesis alpina

La Meseta se vio afectada por la orogénesis alpina. En primer lugar pasó a inclinarse hacia el Atlántico, determinando los rebordes montañosos de la Meseta. En su borde oriental se plegaron los materiales plásticos depositados por el mar en la era secundaria, originando la parte oriental de la Cordillera Cantábrica y el Sistema Ibérico. En el borde sur de la Meseta, el empuje de las cordilleras Béticas levantó Sierra Morena. Por último, el zócalo de la Meseta experimentó fracturas y fallas. Éstas dieron lugar a la estructura germánica. A partir de la orogénesis alpina se estableció la red fluvial; los ríos erosionaron fuertemente las cordilleras, crearon rañas (acumulaciones de cantos a los pies de las montañas) y colmataron las depresiones interiores y exteriores de la Meseta.

e) Durante la era Cuaternaria (1,7 millones de años hasta la actualidad)

Durante la era Cuaternaria (1,7 millones de años hasta la actualidad) se produjeron el glaciarismo y la formación de terrazas fluviales. El glaciarismo afectó a las cordilleras más altas (Pirineos, Cordillera Cantábrica, Sistema Ibérico y Sierra Nevada), dando lugar a glaciares de circo y de valle.

Tipos de glaciares

  • Glaciares de circo: se reducen a la cabecera del valle (circo). El hielo y el deshielo rompen las rocas de las paredes del circo, de modo que este se hace cada vez mayor y sus formas se escarpan. En la Península la mayor parte de los glaciares fueron de circo y dieron lugar a pequeños lagos.
  • Glaciares de valle: se forman cuando el espesor del hielo acumulado en el circo es grande. El hielo de las capas inferiores se desplaza arrastrando fragmentos rocosos que excavan el valle, dándole forma de U. También pueden crear lagos. En la Península, solo en los Pirineos se dio este tipo de glaciares.

Formación de terrazas fluviales

La época posglaciar se caracterizó por la formación de terrazas fluviales, que son fruto de las alteraciones climáticas del Cuaternario: en los periodos glaciares, al encontrarse el agua helada en las montañas, los ríos perdieron fuerza erosiva y depositaron aluviones en su cauce. En los periodos posglaciares, al aumentar la temperatura y fundirse el hielo, crecieron el caudal y la fuerza de los ríos, ahondando su cauce y formando las terrazas. Los sucesivos ciclos glaciares y posglaciares del Cuaternario dieron lugar a terrazas escalonadas. En la Península, las más destacadas son las del Duero, Tajo, Guadalquivir y Ebro.

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