Evolución del Estado Liberal y las Guerras Carlistas en la España del Siglo XIX
Clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 3,13 KB
El Surgimiento del Estado Liberal en España (1830)
Desde 1830, se implantó en España el liberalismo y sus bases jurídicas. Se trató de un reformismo desde arriba (impulsado por la burguesía), dirigido inicialmente por Cea Bermúdez desde el Palacio.
Tras el estallido de la Primera Guerra Carlista, la regente buscó un mayor apoyo liberalista y sustituyó a Cea por Francisco Martínez de la Rosa.
En 1834 se decretó la supresión de la Inquisición, en 1836 la disolución de la Mesta y en 1837 la abolición del régimen señorial.
Estatuto Real de 1834
Se trataba de una carta otorgada por parte de la Corona. En él se mencionaban las Cortes divididas en dos cámaras:
- Estamento de los Próceres: Formado por los nobles y las altas jerarquías designados por la reina.
- Estamento de los Procuradores: Elegido por un sufragio censitario; se trataba de unas Cortes que carecían de capacidad legislativa.
Constitución de 1837 y el Ascenso Progresista
En 1835, Martínez de la Rosa fue sustituido por el progresista Juan Álvarez Mendizábal. Su entrada significó la recuperación de la Constitución de 1812, restablecida en 1836. En mayo de 1836, Mendizábal fue sustituido por Francisco Javier Istúriz, lo que desencadenó la protesta de los progresistas, cuya máxima expresión fue el Motín de la Granja de San Ildefonso.
En 1837 se promulgó la nueva Constitución, que sancionó la soberanía compartida entre el monarca y las Cortes con una amplia declaración de derechos.
Las Guerras Carlistas: Conflicto entre Tradición y Liberalismo
Primera Guerra Carlista (1833-1840)
Después de los sucesos de la Granja de 1832, el hermano de Fernando VII, Carlos María Isidro, se exilió a Portugal. El movimiento carlista mantenía una defensa del absolutismo monárquico, cuyo apoyo provenía del campesinado rural del País Vasco y Navarra. Buscaban instaurar una monarquía absolutista, católica y tradicional.
Portugal, Reino Unido y Francia secundaron a Isabel II, apoyo que se materializó en el Tratado de la Cuádruple Alianza. Ante la posibilidad carlista de ganar la guerra, se reunieron el general carlista Rafael Maroto y el general liberal Baldomero Espartero y firmaron el Convenio de Vergara (que suponía el fin de la guerra).
Segunda Guerra Carlista (1846-1849)
Se desarrolló en Cataluña, Aragón y Valencia bajo el mando del general Cabrera.
Tercera Guerra Carlista (1872-1876)
Se desarrolló en el País Vasco y Navarra, y en menor medida en Cataluña y en el Levante.