Evolución de la Narrativa Hispanoamericana: Del Realismo al Boom Literario (1940-1980)
Enviado por borjaaa. y clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 4,62 KB
La Narrativa Hispanoamericana: Esplendor y Evolución (1940-1980)
La narrativa hispanoamericana experimentó un periodo de gran esplendor entre 1940 y 1980, caracterizado por tres etapas fundamentales que marcaron su evolución y proyección internacional.
1. Realismo Tradicional (Hasta 1940)
Esta etapa se centró en la representación del mundo rural con una marcada objetividad. Sus características principales incluyen:
- La dialéctica del personaje en su entorno.
- La exploración de problemas socio-políticos en una lucha constante por la vida.
Obras y autores destacados:
- Doña Bárbara (1929) de Rómulo Gallegos.
- La Vorágine (1924) de José Eustasio Rivera.
2. Realismo Renovador (1940-1950)
Impulsado por figuras como Miguel Ángel Asturias y Jorge Luis Borges, esta fase introdujo cambios significativos:
- Denuncia crítica de temas socio-políticos.
- Fusión del realismo con elementos fantásticos.
- Interés profundo por el mundo real.
- Innovación en las técnicas narrativas.
- Incorporación de elementos irracionales y objetivos.
Obras y autores destacados:
- El Señor Presidente (1946) de Miguel Ángel Asturias: Denuncia política y la utilización del poder.
- El Reino de Este Mundo (1949) de Alejo Carpentier: Aborda la sublevación de los negros en Haití y la búsqueda de lo maravilloso real.
- Historia Universal de la Infamia (1935) de Jorge Luis Borges: Renovación y la unidad del hombre/eterno retorno.
- Pedro Páramo (1955) de Juan Rulfo: Transición de lo real a lo fantástico de modo poético, denuncia de la injusticia y expresión de mito y magia.
3. Boom Hispanoamericano y Novela Experimental (1960-1980)
Esta fue la etapa de mayor proyección internacional, caracterizada por:
- La mezcla de realidad y fantasía.
- Intensificación de la renovación técnica y la experimentación formal.
- Tendencia hacia una narración textual y discursiva.
Obras y autores destacados:
- El Túnel (1948) de Ernesto Sábato: Temas de amor y locura, y la búsqueda de lo absoluto.
- Rayuela (1963) de Julio Cortázar: Obra renovadora que plasma el desasosiego frente a los interrogantes de la vida.
- El Astillero (1961) de Juan Carlos Onetti: Un mundo subjetivo con personajes al borde del tormento.
- Paradiso (1966) de José Lezama Lima.
- La Muerte de Artemio Cruz (1962) de Carlos Fuentes: Entrecruza planos temporales y aborda problemas sociales.
- Hijo de Hombre (1960) de Augusto Roa Bastos.
- La Ciudad y los Perros (1962) de Mario Vargas Llosa.
- Cien Años de Soledad (1967) de Gabriel García Márquez: Historia de una familia que fusiona la realidad con el mito.
Los últimos novelistas del Boom reflejaron temas como la crisis económica, las dictaduras y la revisión del pasado, como Fernando del Paso con José Trigo (1966).
Influencia en la Literatura Occidental
A partir del éxito de autores como Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez, creció el interés por la narrativa hispanoamericana. Autores europeos y norteamericanos adoptaron técnicas hispanas, como el relato dentro del relato y el relato especular (ejemplos en Márquez y Cortázar).
El realismo mágico, en particular, influyó en escritores como G. Manganelli (A y B, 1975) y Paul Auster (Leviatán).
También influyó en España, en autores como Joan Perucho (Apariciones...) y Bernardo Atxaga (Obabakoa, 1989). En la literatura castellana, se observa en autores como Ballester en La saga de la fulga y Juan Benet en Volverás a Región.
El Cuento Hispanoamericano
El cuento fue un género cultivado por importantes figuras como Miguel Ángel Asturias, Juan Rulfo y Mario Benedetti.
- Jorge Luis Borges: Su estilo se caracteriza por la presencia de bibliotecas, espejos y laberintos, así como por el uso de mitos, citas literarias y paradojas. Su obra Ficciones (1944) es un claro ejemplo.
- Julio Cortázar: Criticó la monotonía de la vida en relatos como Las Armas Secretas (1959).
El microrrelato, que parte de fábulas y greguerías, comparte la característica de la eliminación de redundancias, siendo Augusto Monterroso un referente en este formato.