Evolución de la Organización Territorial en España: Desde la Hispania Romana hasta el Siglo XIX
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El marco de gestación de la actual ordenación del territorio español se encuentra en los siglos XIX y XX, si bien podemos rastrear sus orígenes hasta la época de dominación romana.
Época Romana: Hispania
La época de ocupación romana del territorio llamado Hispania observa numerosas variaciones desde la llegada de los romanos a finales del siglo II a.C. hasta el final de la ocupación política romana a mediados del siglo V de nuestra era. Al principio, los territorios dependían de la Galia, pero sufrieron divisiones sucesivas. En el siglo III d.C., la diócesis de Hispania contaba con cinco provincias: Baetica, Carthaginensis, Lusitania, Tarraconensis y Gallaecia.
Invasiones Bárbaras y Reino Visigodo
Las invasiones bárbaras trajeron a pueblos como los suevos, vándalos y alanos a la Península Ibérica, pero serán los visigodos quienes se asienten en territorio hispano.
La Llegada de los Musulmanes y la División de la Península
Con la llegada de los musulmanes, todo cambió. La Península Ibérica se dividió en dos partes: la cristiana, al norte; y una musulmana, al sur. Los sucesivos pueblos que fueron naciendo de la repoblación y la Reconquista irían siendo más o menos homogéneos.
Reinos Cristianos y Reinos de Taifas
Con la división de la parte cristiana con la herencia de Sancho el Mayor de Navarra, se configuraron los reinos de Navarra, Castilla y Aragón. Los musulmanes dividieron el territorio en coras; esta sería la base sobre la que se configurarían los reinos de taifas.
Unificación y Evolución Posterior
El territorio peninsular se iría integrando en los reinos cristianos de Castilla y Aragón, quedando dividido en reinos. Portugal llevaría una historia independiente desde el siglo XII, y Navarra quedó reducida a sus dimensiones altomedievales hasta su absorción por Fernando el Católico. El matrimonio de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón supuso la unión dinástica de las dos monarquías más poderosas de la Península Ibérica. Los Reyes Católicos mantuvieron la división en reinos con sus respectivos fueros.
La Dinastía Borbón y la Centralización
La dinastía Borbón trajo nuevas formas organizativas cuya base era la centralización territorial y administrativa. Con los Decretos de Nueva Planta promulgados por Felipe V quedaron anulados los fueros y privilegios de Cataluña, Valencia, Aragón y Mallorca. Sin embargo, estos decretos contribuyeron a unificar a la mayoría del territorio de la Corona española. El territorio quedó dividido en intendencias.
Las Cortes de Cádiz y el Intento de Organización Provincial
Más adelante, las Cortes de Cádiz propusieron la organización en 44 provincias. La vuelta de Fernando VII tras la Guerra de la Independencia trajo consigo la vuelta al sistema de intendencias.
La Regencia de María Cristina y la División Provincial
Con la regencia de María Cristina se propuso la división territorial por provincias basándose en los planteamientos del nuevo régimen, pero tomando como base la configuración en reinos.