Evolución de la Poesía Lírica Española de Posguerra: De 1940 a los Novísimos

Enviado por sonitaa8 y clasificado en Lengua y literatura

Escrito el en español con un tamaño de 3,45 KB

La Poesía Lírica desde 1940 hasta los años 70

Miguel Hernández (1910-1942)

Soldado republicano, su producción literaria se divide en cuatro etapas principales:

  • Poesía barroca: Destaca su obra Perito en lunas.
  • Abandono del barroquismo: Publica El rayo que no cesa, centrada en el tema de la pasión amorosa. Presenta una poesía más desarraigada. La Elegía a Ramón Sijé constituye un canto sincero y emocionado al amigo perdido.
  • Poesía de guerra: Durante el conflicto bélico, emplea su lírica para luchar por la causa republicana. Escribe Viento del pueblo, que incluye poemas que lloran la muerte de Lorca y de los hombres en el frente de batalla.
  • Poesía desnuda y profunda: Se reducen las metáforas en busca de una expresión directa y esencial. Son poemas escritos en la cárcel, donde siente la ausencia de los suyos y escribe poemas de amor a su mujer. Destaca Nanas de la cebolla, dedicado a su segundo hijo.

La década de los 40: Tendencias y revistas

Durante esta etapa, la poesía se desarrolla fundamentalmente en torno a tres revistas:

  • Escorial: Reúne a poetas de la Generación del 36, con temas líricos tradicionales como el amor, la muerte, la tierra y el paisaje.
  • Garcilaso: Fundada para apoyar al franquismo, con una poesía que sirviera a los fines de la dictadura. Sus temas principales son Dios, la patria y el paisaje castellano. Es una poesía arraigada que ofrece una visión positiva del mundo.
  • Espadaña: Acoge a escritores de poesía con un mayor contenido humano, reflejando la desgarradora realidad de la época. Sus temas son la angustia histórica y la angustia existencial. Destacan obras como Hijos de la ira (Dámaso Alonso) y Sombra del paraíso (Vicente Aleixandre). En esta corriente sobresalen autores como Celaya, Otero y Bousoño.

Años 50: La Poesía Social

En esta década destacan Pido la paz y la palabra (Blas de Otero) y Cantos íberos (Gabriel Celaya). Estos autores sitúan los problemas en un marco social con un enfoque distinto. Los temas son paralelos a los de la novela de la época: la injusticia social, el mundo del trabajo, el anhelo de libertad y la búsqueda de un mundo mejor. Utilizan un lenguaje claro y un tono coloquial.

Años 60 y 70: Del compromiso a la introspección

Sin abandonar los temas sociales, la lírica se desplaza de lo colectivo hacia lo personal. El poema se convierte en el instrumento que permite al ser humano conocer el mundo y conocerse a sí mismo. Los temas comunes incluyen:

  • La reflexión sobre el paso del tiempo.
  • La reflexión sobre la creación poética.
  • Asuntos sociales y políticos, tratados ahora con ironía y una mayor perfección estilística.

Los años 70: Los Novísimos

Se produce una ruptura con la cultura tradicional. La inspiración se busca en el cine, el deporte y la televisión, integrando referencias muy cultas y de autores extranjeros. Las figuras principales de este movimiento son Pere Gimferrer y Félix de Azúa.