Evolución Política y Económica de España: De los Austrias a los Borbones
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Los Austrias del siglo XVII: El gobierno de validos y la crisis de 1640
Con los Austrias del siglo XVII, los validos asumieron la totalidad de los asuntos gubernamentales:
- Felipe III (1598-1621): Delegó sus funciones en el duque de Lerma, quien trasladó la Corte a Valladolid, expulsó a los moriscos y conoció dos bancarrotas. En 1618 fue sustituido por el duque de Uceda.
- Felipe IV (1621-1665): Tuvo al conde-duque de Olivares, quien, en su deseo de restablecer el prestigio del Imperio, realizó reformas administrativas contra la corrupción, una reforma financiera, un proyecto de banco nacional y creó la Unión de Armas (1625), lo que provocó sublevaciones. En 1643 fue sustituido por don Luis de Haro.
- Carlos II: La Corte fue un hervidero de intrigas y los validos se sucedieron en un clima de inestabilidad política, agudizada por el problema sucesorio.
Las rebeliones de 1640
Las reformas de Olivares provocaron rebeliones clave:
- Cataluña: Debido a los desmanes de los soldados, los campesinos se sublevaron y mataron al virrey. Fue una rebelión anticentralista que buscó protección francesa, pero finalmente se rindieron a don Juan José de Austria.
- Portugal: La rebelión tuvo carácter nobiliario, anticastellano e independentista. El duque de Braganza se proclamó rey y, con ayuda de Francia e Inglaterra, España reconoció su independencia en 1668.
La Guerra de los Treinta Años y la pérdida de la hegemonía española
En 1618 estalló la Guerra de los Treinta Años, conflicto religioso y político que enfrentó a católicos y protestantes. Se divide en cuatro periodos: Palatino, Danés, Sueco y Francés. Tras la Paz de Westfalia (1648), se reconoció la independencia de las Provincias Unidas (Holanda), marcando el fin de la hegemonía española. La guerra con Francia terminó con la Paz de los Pirineos, que supuso la pérdida del Rosellón, la Cerdaña y plazas flamencas.
Factores de la crisis demográfica y económica del siglo XVII
El siglo XVII fue una etapa de depresión marcada por guerras, epidemias y la expulsión de los moriscos. La Hacienda sufrió seis bancarrotas, la producción agraria cayó y la industria decayó por la competencia extranjera. La sociedad se polarizó, aumentando los grupos improductivos y el bandolerismo, mientras la burguesía prácticamente desapareció.
Crisis y decadencia: El reinado de Carlos II y el problema sucesorio
Carlos II subió al trono siendo un niño. Su reinado estuvo marcado por la inestabilidad, la pérdida de territorios (Franco Condado, Luxemburgo) y una grave crisis sucesoria. Al morir sin descendencia, el testamento nombró heredero a Felipe de Anjou, lo que desencadenó la Guerra de Sucesión.
La nueva monarquía borbónica y los Decretos de Nueva Planta
La nueva dinastía implantó el absolutismo monárquico. Las reformas buscaron la racionalización, centralización y uniformidad:
- Decretos de Nueva Planta (1707-1716): Suprimieron los fueros de la Corona de Aragón.
- Administración: Aparecieron las Secretarías de Despacho y los Intendentes.
- Iglesia: Se aplicó el regalismo (Concordato de 1753).
- Cultura: Se fundaron las Academias estatales, como la Real Academia Española.
Expansión y transformaciones económicas en el siglo XVIII
El siglo XVIII vivió un crecimiento lento pero constante. En Cataluña, el despegue económico se debió a los censos enfitéuticos y la política proteccionista. El comercio exterior se revitalizó con el Reglamento de Libre Comercio, aunque la capacidad productiva española seguía siendo limitada frente a las manufacturas extranjeras.
Ideas de la Ilustración y el Despotismo Ilustrado de Carlos III
La Ilustración española priorizó la educación y las ciencias útiles. Carlos III impulsó reformas como:
- La colonización de Sierra Morena.
- La limitación de los privilegios de la Mesta.
- La liberalización del comercio colonial.
- La creación del Banco Nacional de San Carlos.
A pesar de estos avances, las bases sociales del Antiguo Régimen no se modificaron sustancialmente.