Evolución política y social en la Península Ibérica: Roma y los Visigodos
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1.3 La Hispania Romana
La conquista de Hispania fue un proceso prolongado (218 a. C. – I a. C.) debido a la fragmentación política de la península, la resistencia de los pueblos prerromanos y los problemas internos de Roma.
Etapas de la conquista
- 1ª Etapa: En el contexto de la Segunda Guerra Púnica contra Cartago. Se ocupó la costa mediterránea y los valles del Ebro y Guadalquivir, dando lugar a la primera división provincial: Ulterior y Citerior. Se inició con la violación del Tratado del Ebro por parte romana.
- 2ª Etapa: Engloba las conquistas durante las guerras lusitano-celtíberas (155-136 a. C.), con Viriato y Numancia (133 a. C.) como símbolos de la resistencia. La frontera se situó al sur de la Cordillera Cantábrica. Hasta el 29 a. C. no se inició la ocupación del oeste y noroeste.
- 3ª Etapa: Guerras cántabras y astures (29-19 a. C.). Dominaron el norte y finalizaron la conquista, lo que implicó el traslado del propio Augusto a la península.
El proceso de romanización
Los pueblos indígenas conquistados por Roma adoptaron su forma de vida en diversos aspectos:
- Organización: División provincial y desarrollo de ciudades (como Itálica).
- Infraestructuras: Obras públicas emblemáticas como el acueducto de Segovia.
- Sociedad y economía: Basadas en la desigualdad (libres y esclavos).
- Cultura: Adopción del derecho romano, la lengua latina y la religión (mezcla de creencias y, desde el siglo III, el cristianismo).
Este proceso fue más rápido en el sur y este, y más lento en el norte e interior.
1.4 La Monarquía Visigoda
En el siglo V, el Imperio romano fue invadido por pueblos bárbaros. A Hispania llegaron los suevos (Gallaecia), vándalos (Bética) y alanos (Lusitania y Cartaginensis). Roma envió a los visigodos, que fundaron el reino de Tolosa. En el año 507, tras ser derrotados por los francos en Vouillé, se establecieron definitivamente en Toledo.
Consolidación y unificación
El reino visigodo presentaba una gran diversidad y una monarquía electiva, lo que provocó constantes luchas entre familias nobles. Destacan tres hitos de unificación:
- Leovigildo: Logró la unificación política luchando contra francos, suevos, vascones y bizantinos.
- Recaredo (589): Unificó la religión convirtiéndose al cristianismo.
- Recesvinto (654): Unificó el derecho con el Fuero Juzgo, basado en el derecho romano.
Administración y gobierno
La monarquía se apoyaba en tres pilares fundamentales:
- Oficio Palatino: Encargado del gobierno y la administración.
- Aula Regia: Nobleza que asesoraba al rey.
- Concilios: Desde Recaredo, adquirieron gran poder en la política y la religión.