Evolución del Teatro Español en la Posguerra y Dictadura
Clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 5,2 KB
1. Contexto histórico
El teatro español durante la dictadura va a seguir la misma trayectoria que la narrativa o la poesía, pero sufrirá más la censura. A la censura ideológica hay que sumarle el hecho de que los empresarios se someterán a las preferencias de un público burgués que quiere ir al teatro y divertirse. El teatro del exilio desarrollado, sobre todo en México y Argentina, tiene grandes diferencias con el cultivado en España; fue especialmente relevante la tarea escénica y la didáctica de directores e intérpretes.
2. El teatro de la década de los 40: Huida de la realidad
En este periodo sobresalen dos tendencias principales:
- La comedia burguesa: Evolución de la alta comedia que tenía como función entretener al público y educar mediante la virtud. Se caracteriza por la perfecta construcción de sus obras y por su intrascendencia con humor, ternura y amabilidad. El tema que más sobresale es el amor. Los personajes pertenecen a la burguesía y los autores más destacados fueron Jacinto Benavente, José M. Pemán y Juan Ignacio Luca de Tena.
- El teatro de humor: Estaba alejado de la realidad inmediata. Sus principales autores fueron:
- Enrique Jardiel Poncela: Caracterizado por la incorporación de lo inverosímil en sus personajes. También pertenecían a la burguesía y seguían el esquema de criado-amo. Construye también el humor verbal de los diálogos y el de las disparatadas situaciones.
- Miguel Mihura: Sus obras tratan de idealizar la vida a través de la humanización de sus personajes y el triunfo de la bondad y de la ternura. Su humor es producto de la asociación inverosímil de elementos. Su obra más importante es Tres sombreros de copa, la cual tiene un humor cercano a lo absurdo y la burla corrosiva de los hábitos burgueses y provincianos.
3. La década de los 50: Realismo existencial y social
Nace el teatro grave, preocupado e inconformista en una corriente existencial. Existen dos fechas clave:
- En 1949 se estrena Historia de una escalera de Buero Vallejo.
- En 1953 un teatro universitario presenta Escuadra hacia la muerte de Alfonso Sastre.
Tras ellos aparecen autores como Rodríguez Méndez, Carlos Muñiz (Los inocentes de la Moncloa), Lauro Olmo (El tintero), etc. Sus temas se centran en la realidad cotidiana, poniendo de relieve las desigualdades sociales, la falta de libertad y la moral absurda.
4. Década de los 60: Nuevas formas
Surge un movimiento de renovación caracterizado por un acercamiento a las corrientes que se habían producido y se estaban desarrollando en Europa y en el mundo. Se recurre a lo grotesco, a las deformaciones esperpénticas y se adentra en lo alucinante. Las experiencias más interesantes surgen de los grupos de teatro independiente, que se desarrollan al margen de los circuitos culturales establecidos.
Las características de estos grupos son la escasa valoración del texto teatral, los enfoques críticos que no se limitan a lo político y lo social, y las rupturas de las convenciones escénicas de espacio y tiempo. Los autores individuales tienen que enfrentarse con más obstáculos que los representantes del realismo social; siguieron siendo fuertemente críticos porque sus novedades estéticas no fueron comprendidas ni aceptadas por un público convencional.
Autores destacados de la renovación
- Francisco Nieva: Etiquetó su creación como teatro furioso. Su producción dramática conecta con el teatro del absurdo y mezcla técnicas del surrealismo consiguiendo un estilo original. Destaca La carroza de plomo candente.
- Fernando Arrabal: Consigue fama internacional con una producción escrita en su exilio francés. Se caracteriza por la elementalidad escénica. Los temas más recurrentes son la religión y la sexualidad, junto con la política, el amor y la muerte.
El teatro de Buero Vallejo
Toda su obra gira en torno a la tragedia del individuo. Se suele dividir en tres grupos:
- Los dramas de crítica social: En los que se analiza la sociedad española con todas sus injusticias, mentiras y violencias.
- Los dramas históricos: Son un pretexto para reflexionar sobre la realidad contemporánea; además, es una manera de salvar la censura.
- Dramas simbólicos: Simbolizan las limitaciones humanas para enfrentarse abiertamente a la realidad.