Evolución del Teatro Gallego en el Siglo XX: Autores y Tendencias

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A inicios del siglo XX, dominaba aún el teatro regionalista, el cual representaba tres tendencias básicas: la social, costumbrista-humorística y la histórica, que recreaba el pasado. Con la escuela regional de declamación, el género vivió una etapa de mudanza, a la que se sumaron autores como Manuel Lugrís Freire y Antón Vilar Ponte.

Las Irmandades constituídas en 1916, potenciaron el género teatral por considerarlo uno de los medios más adecuados para la recuperación del prestigio social de la lengua. Así nació el Conservatorio Nazonal de Arte Galega. Muchos autores, como Cabanillas, crearon obras para representar sobre todo en ciudades y villas. El teatro gallego va a tomar un rumbo renovador:

  • Se intenta romper con el teatro más tradicional.
  • Se renuevan los temas y las formas.
  • Se incluyen personajes del mundo urbano.
  • Se crea un modelo de lengua más cuidado, libre de dialectalismos, vulgarismos y castellanismos.

Ramón Cabanillas fue el creador de la obra con la que echa a andar el Conservatorio Nazonal en 1919: A Man de Santiña, una comedia burguesa de temática amorosa, desenvuelta en un ambiente de clase alta y un gallego más cuidado. Además, junto con Antón Vilar Ponte, escribió O Mariscal, obra cumbre del teatro gallego de la época, centrado en el Mariscal Pardo de Cela.

Otros muchos autores contribuyeron a renovar la escena gallega a lo largo del periodo. Destaca Antón Vilar Ponte, con Entre dous abismos y Almas mortas, donde trata temas nuevos como el divorcio y la desgalleguización de los emigrantes. Otro autor destacado fue Xaime Quintanilla con Donosiña y Alén, que trata del problema del adulterio.

A medio camino entre lo innovador y lo tradicional están Leandro Carré Alvarellos con O pecado alleo y Armando Cotarelo Valledor, con Trebon, teatro de ambiente labriego, y O mareiñeiro en beiramar, todos caracterizados por los logrados retratos psicológicos y la riqueza lingüística.

Las obras teatrales que los autores de la época nos crearon responden al objetivo marcado en las Irmandades da Fala de alcanzar una dramaturgia gallega.

Vicente Risco nos dejó una tragedia simbolista, O bufón de El-Rei, en ella destaca el personaje del bufón y el rey.

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