Evolución y Tendencias del Teatro Español hasta 1936
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El teatro anterior a 1936
El teatro español anterior a 1936 hereda del siglo anterior los dramas de tema histórico en verso, la "alta comedia" y el "género chico". El autor de mayor renombre de este periodo fue José de Echegaray, quien estrenó El hijo de Don Juan. Cabe destacar que no se percibe una renovación teatral significativa hasta el año 1920.
El teatro de éxito comercial
En el teatro de éxito se intentaba satisfacer a un público que buscaba el acontecimiento social y la mera diversión. Jacinto Benavente, en su primera obra El nido ajeno (1894), pretendía mostrar los vicios y defectos de la sociedad. Sus personajes pertenecen a la burguesía o representan una clase decadente en salones o lugares cosmopolitas. Entre sus obras más destacadas se encuentran:
- Pepa Doncel
- La noche del sábado
- La Malquerida
- Señora Ama
- Los intereses creados (1907): su obra maestra, que introduce personajes de la comedia italiana y muestra un juego de intereses.
Otras corrientes destacadas
- Teatro poético: destacan autores como Marquina con Las hijas del Cid (1908), Villaespesa con Doña María de Padilla (1913) y los hermanos Machado con La Lola se va a los puertos (1929).
- Teatro cómico popular: representa con gran éxito las obras de Carlos Arniches (El Santo de la Isidra) y de los hermanos Álvarez Quintero (Mariquilla terremoto), que idealizan la sociedad madrileña o andaluza, donde los protagonistas reflejan las virtudes y defectos típicos de ambas regiones.
El teatro de intenciones renovadoras
El teatro de intenciones renovadoras, también llamado "anti-comercial", se caracteriza por el abandono del realismo, el uso de un cauce de reflexión filosófica y la recuperación de la tragedia y el auto sacramental. En esta línea destacan autores como:
- Unamuno con Fedra (1910).
- Azorín con Angelita (1930).
- Jacinto Grau con El caballero Varona (1929).
- Valle-Inclán: rechaza el realismo burgués y propone una total renovación de la escena española a través de tres ciclos:
Ciclos de Valle-Inclán
- Ciclo mítico: caracterizado por ser cruel, codicioso, lascivo y sin capas de racionalidad. Incluye Las Comedias bárbaras (Águila de Blasón, Romance de lobos y Cara de plata), Divinas palabras y El embrujado.
- Ciclo de la farsa: contrapone lo sentimental y lo grotesco, ejemplificado en Farsa y licencia de la reina castiza (1920).
- Ciclo del esperpento: una nueva fórmula teatral que ofrece su cristalización más perfecta en Luces de bohemia.