Exploración de las Rimas de Bécquer: Temas y Sentimientos
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RIMA I
El yo poético expresa en este poema su deseo de escribir un himno, es decir, una composición poética de alabanza, de la que cada una de las Rimas es sólo una parte. Quiere hacerlo con un lenguaje plural, que aúne la palabra, el color y la música. Sin embargo, es consciente de que ese himno es inefable, no puede ser transmitido a través del idioma; quizás ni siquiera cantando a solas a la mujer amada.
RIMA II
El poeta se define a sí mismo, a través de distintas metáforas, como un ser desorientado, que se deja llevar por la vida, e ignora por completo lo que el futuro le depara.
El yo poético alude sucesivamente a cuatro elementos de la naturaleza: una saeta voladora, una hoja arrebatada de un árbol por un vendaval, una ola gigante y la luz próxima a expirar, con los que finalmente se identifica él mismo por el carácter incierto de su destino.
RIMA IV
El yo poético apela al resto de sus congéneres para proclamar que aunque hay poetas, mientras la naturaleza nos brinde su belleza, mientras haya un misterio que se resiste al hombre, mientras existan los sentimientos, sobre todo el amor, y las mujeres hermosas, la poesía no dejará de existir.
RIMA XXX
El poeta evoca el momento en el que se produjo la ruptura con la amada y lamenta no haber hecho todo lo que estaba a su alcance para resolver la situación.
RIMA XLI
El yo poético lamenta la imposibilidad de unión con la amada, debida a la incompatibilidad de caracteres de ambos, ella activa pero orgullosa, y él pasivo pero testarudo.
El poeta evoca los motivos de ruptura de una pareja. La altivez y el orgullo, rasgos característicos de dos amantes, los convierten en dos fuerzas de la naturaleza condenadas al desencuentro.
RIMA LIII
El yo poético se dirige a la mujer amada para decirle que nada volverá a ser como cuando se abrazaban, que nadie la querrá tanto como él.
RIMA LXI
El yo poético tiene una visión de futuro que implica la abyecta soledad que acompañará sus últimas horas, su muerte, su entierro y el subsiguiente olvido de la gente.