Explorando la Filosofía Presocrática: De Pitágoras a Sócrates

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La Tradición Mística Itálica y el Pitagorismo

La tradición mística itálica presenta importantes influencias del movimiento órfico, una corriente religiosa que postula la inmortalidad del alma y su purificación a través de ritos y prácticas específicas.

Características del Pitagorismo

  • Doctrina de la transmigración de las almas: Creencia en el eterno retorno y la reencarnación.
  • Reglas de abstinencia, ritos y normas morales: Un estilo de vida ascético y disciplinado.
  • Ciencia estrechamente unida con la mística: La búsqueda del conocimiento racional se entrelaza con la espiritualidad.
  • Los números como principio (Arjé): Los números (1, 2, etc.) son considerados el origen de todas las cosas. Esta doctrina se basa en descubrimientos empíricos, como la expresión numérica de los intervalos musicales. Los pitagóricos confundían el punto geométrico con la unidad aritmética, atribuyendo propiedades espaciales a los números.
  • Dualismo: Rasgo característico de los pitagóricos, una versión elaborada de la doctrina de los opuestos.

Cosmología Pitagórica: La Armonía del Cosmos

Por primera vez, se describe un cosmos en armonía, una concepción que no se volverá a ver hasta la teoría copernicana. Los pitagóricos describen una esfera cuyo centro es el fuego originario. Alrededor de este fuego giran los cuerpos celestes, incluyendo el cielo de las estrellas fijas, cuyo conjunto estaría envuelto por un fuego exterior. El movimiento de estas esferas produce una música maravillosa, la "música de las esferas", que da lugar a la armonía cósmica y puede traducirse en relaciones numéricas.

Los Últimos Presocráticos: Hacia una Solución Pluralista

Mientras que la mayoría de los filósofos presocráticos anteriores eran monistas, Pitágoras ya introducía un dualismo. Parménides lleva este monismo al extremo, sosteniendo que lo Uno no puede dejar de ser, ni transformarse, ni moverse. Esta postura contradice directamente los datos de los sentidos y la experiencia, que nos hablan del movimiento y la pluralidad de los seres. Por ello, los filósofos posteriores se vieron obligados a buscar un nuevo camino, postulando la existencia de múltiples elementos invariables y siempre iguales que, al combinarse, dan origen a un universo múltiple y móvil, es decir, a una solución pluralista.

Empédocles: Amor, Odio y los Cuatro Elementos

Empédocles recibe influencias de Parménides y del orfismo (purificación y transmigración de las almas). Describe la realidad como una esfera, partiendo de la concepción del Ser de Parménides, ya que posee sus atributos. Sin embargo, Empédocles niega la inmovilidad y la falta de pluralidad. Por ello, introduce en su esfera los cuatro elementos (tierra, agua, aire y fuego), considerándolos eternos e imperecederos, y de cuya combinación surge todo cuanto existe.

El Arjé en Empédocles: Amor y Odio

El Arjé en Empédocles se manifiesta a través de dos fuerzas cósmicas: el Amor y el Odio. Estas fuerzas crean dos procesos de separación y unión, desarrollando una teoría del eterno retorno:

  • El Amor tiende a la mezcla total y la unidad.
  • El Odio provoca la separación.

Estos procesos no son absolutos; el Odio aparece con la separación, pero esta nunca es completa, ya que Amor y Odio actúan conjuntamente. El Amor vuelve a generar una mezcla total, y así sucesivamente en un ciclo eterno.

Visión del Hombre en Empédocles

La teoría de los cuatro elementos en armonía permite una concepción de la salud que repercutirá ampliamente en la medicina griega posterior. Empédocles considera al hombre un microcosmos, ya que está formado por los mismos cuatro elementos que componen el universo. Desde su perspectiva, "lo semejante conoce a lo semejante". Desde el punto de vista místico (orfismo), Empédocles habla de la persistencia del alma, que se halla situada dentro del cuerpo, y de la transmigración y purificación del alma.

Sócrates: El Conocimiento de Uno Mismo

Sócrates, contemporáneo de los sofistas, no los consideraba sabios ni filósofos. Los ponía en situación de contradicción para demostrar que sus supuestas teorías no eran tales. Su famosa frase "Conócete a ti mismo" se complementa con "Solo sé que no sé nada", que él consideraba el primer paso para reconocer el conocimiento: aceptar la propia ignorancia. Para Sócrates, la gente actúa mal porque no conoce el bien. Su filosofía se centra en el estudio del comportamiento humano, y postula dos vías principales para alcanzar el conocimiento: la razón y la experiencia.