La familia de Pascual Duart de Camilo José Cela: Análisis del tremendismo y el existencialismo

Enviado por borjaaa. y clasificado en Griego

Escrito el en español con un tamaño de 3,14 KB

La familia de Pascual Duart: una novela existencialista de posguerra

La obra de Camilo José Cela, La familia de Pascual Duart, se sitúa en la línea de la novela existencialista de posguerra, en la que se trataba de dejar reflejada la conciencia del protagonista y su pelea con el destino. Por ello, la historia de Pascual Duart es un buen ejemplo de esta corriente, llamada tremendismo.

Contexto histórico

Fue publicada en 1942, época de la dictadura de Franco, un periodo caracterizado por el aislamiento internacional, unas durísimas condiciones de vida y la represión política, reflejada, entre otros campos, en la censura. El atraso cultural es, además, más que evidente.

El protagonista como víctima

Lo más significativo de esta obra es que, aunque el protagonista está condenado a muerte, Pascual Duart ha cometido crímenes horribles, pero se nos presenta ante nosotros como alguien bueno e inocente, y como una víctima. El mismo afirma en su carta a un personaje distinguido que, como se estructura toda la obra, sentirse como un ser en manos del destino. Así, Pascual Duart es un hombre que parece estar predestinado y que, a pesar de su lucha, la presión social y la herencia acaban por determinar su final.

La familia y la tierra

Su familia es el núcleo principal de su infelicidad y desgracia, en concreto su madre, a quien asesina. Y a pesar de que su tranquilidad solo la alcanza en prisión o alejado de su familia, se observa la misteriosa atracción entre el personaje y su tierra de origen.

El tiempo de la novela

El tiempo de la novela constituye la característica original de la obra, en tanto que se publica escasos meses después del final de las acciones narradas, lo que le da realismo.

El lenguaje

El lenguaje empleado está caracterizado por la forma de hablar de Pascual Duart, que recurre al refranero español y a las metáforas, ya que podrá explicarse, además de describir con gran detalle el entorno de las situaciones.

Las descripciones, como la del pueblo, presentan un lenguaje propio de un campesino, empleando simbolismos arcaicos y símiles propios del campo, con concreción y sencillez. Un ejemplo es la descripción de Almendralejo: “como la tortuga baja y gorda, como la culebra enroscada”.

En cuanto al léxico, sorprende el uso de adjetivos y sustantivos con connotaciones afectivas (“limpia”, “blanqueada con primor”, “que en nada desmerecía de otras muchas”) al describir la cocina y la casa, centro de la familia, cuando está relatando precisamente la destrucción de la misma. Resulta paradójico.

Por otro lado, se aprecian influencias lorquianas cuando son las mujeres las que hablan.

Cela consigue crear una obra catastrófica de los actos humanos, hasta la denuncia de la miseria.