Qué es el fascismo: origen, características y la Italia fascista
¿Qué es el fascismo?
El fascismo es un modelo político que comenzó en Italia y en la Alemania de entreguerras. Ha adquirido un sentido que designa una reacción violenta y autoritaria contra el principio de igualdad entre los ciudadanos. Sus principales rasgos son:
1. Nacionalismo exacerbado
Con un componente racista, defiende la preservación y exaltación de la raza como factor básico para garantizar la unidad nacional. Se justifica la eliminación de otros grupos o pueblos y el derecho a expandirse territorialmente, mediante una política militarista e imperialista.
2. Exaltación del Estado
Por encima de los derechos y libertades de los individuos.
3. Rechazo al liberalismo y a la democracia
Niega el principio de igualdad entre los ciudadanos, la soberanía popular y el sufragio. No tolera la separación de poderes, rechaza el parlamentarismo y anula cualquier oposición. Defiende una concepción antiigualitaria de la sociedad en la que dominan las élites y los escogidos.
4. Culto al líder (Duce, Führer)
Exalta la figura de un líder carismático que concentra en su persona todos los poderes.
5. Desconfianza en la razón
Exalta los elementos irracionales de la conducta humana (fanatismo, obediencia ciega), elogia los valores de la fuerza y defiende la legitimidad de la violencia y de la guerra.
La Italia fascista
La crisis de posguerra
En la Primera Guerra Mundial el coste de vida había subido, y el nivel de vida de la clase trabajadora había bajado. Al acabar la guerra hubo un movimiento huelguístico que alcanzó gran importancia, y en 1920 los obreros ocuparon fábricas en el norte. En el campo hubo un movimiento de ocupación de tierras de los grandes propietarios. El terror a la bolchevización y al estallido de una revolución social se extendió entre la burguesía, que reclamó soluciones. En la política, ningún partido consiguió la mayoría de votos.
A todo esto se sumó el nacionalismo exaltado, por la frustración tras la Primera Guerra Mundial, ya que las tierras irredentas no se habían cumplido totalmente. El nacionalismo estaba muy arraigado entre los excombatientes.
La formación del Partido Nacional Fascista
En 1919, Benito Mussolini, un exmilitante socialista expulsado del partido, fundó los fasci di combattimento, un movimiento que agrupaba a antiguos combatientes. Más tarde transformó los fasci en el Partido Nacional Fascista, que se presentó como un instrumento eficaz frente a la amenaza del comunismo y la bolchevización. Le dio un programa nuevo: populista en lo social, defensor de la propiedad privada, de un fuerte nacionalismo y con una simbología propia, entre la que destacan la camisa negra y el saludo a la romana.
Las bases del partido se nutrieron de obreros descontentos. También fue bien visto entre los industriales, los grandes propietarios de tierras y sectores del ejército, que lo consideraban un buen instrumento para frenar el socialismo y el comunismo, y recibió ayudas financieras.
Los escuadristas fascistas protagonizaron numerosos actos de violencia social: expediciones de castigo contra políticos de izquierda, y atemorizaban a la población a golpes de porra y con acciones vejatorias. Contaban con la complicidad de la policía y de la justicia. El Partido Nacional Fascista creció rápidamente.
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