Fases Clave del Proceso de Mediación: Convocatoria, Planificación, Exposición y Acuerdos
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Fases del Proceso de Mediación
Fase 1: La Convocatoria de la Primera Reunión
Es interesante formalizar la convocatoria a esta primera reunión a través de una carta en la que se convoca a las dos partes y se las informa sobre:
- El día, la hora y el lugar de la reunión.
- Las personas que estarán presentes.
- La duración del encuentro.
- Los aspectos que se van a tratar.
Fase 2: La Planificación de la Intervención
En relación con la planificación de la intervención, se tendrán en cuenta los siguientes aspectos:
- Recopilar la información existente.
- Planificar la intervención:
- Establecer los objetivos.
- Determinar el espacio en el que tendrá lugar la mediación.
- Planificar el número de encuentros y los tiempos.
- Valorar si será necesaria la intervención de otros profesionales.
- Determinar las fases del proceso.
- Seleccionar las estrategias para conducir el proceso.
- Establecer los criterios de evaluación.
- Consideraciones sobre la gestión del tiempo:
- El número de sesiones necesarias (generalmente suelen ser en torno a seis sesiones).
- La duración de las sesiones (entre sesenta y noventa minutos).
- La duración total del proceso (no debe superar los dos meses).
Fase 3: Exposición de las Partes
El objetivo es que los participantes puedan exponer su versión del conflicto, expresar sus sentimientos, desahogarse y sentirse escuchados. El mediador ha de llegar a conocer qué ha pasado. Su actuación se caracterizará por:
- Una primera decisión que tomará la mediadora es señalar quién interviene en primer lugar. Si no prevalece otro criterio, se suele dar la palabra a la persona que ha solicitado la mediación.
- Al realizar la exposición, cada parte describirá los antecedentes, la evolución del conflicto y los hechos asociados a él, así como la situación actual en la que se encuentra.
- Mientras cada parte expone su versión, la otra parte deberá atender a la exposición sin interrumpirla.
- A lo largo de esta fase, es fundamental que la mediadora trate de crear un ambiente positivo. Esto supone controlar la comunicación entre ambas partes.
- Es importante que, durante esta fase, la mediadora dé la palabra a cada parte al inicio de su intervención y procurar que el tiempo de intervención de cada parte sea equitativo.
- Es importante que la mediadora trate de generar los pensamientos sobre el conflicto que tienen cada una de las partes.
- La mediadora deberá explorar con preguntas, parafraseo y/o impresión.
- Durante esta fase, se deberá animar a que cuenten más, a que se desahoguen, evitando la sensación de interrogatorio.
- La mediadora debe utilizar en todo momento las técnicas de escucha activa para “traducir” los mensajes de cada una de las partes.
- En esta fase, es importantísimo mantenerse totalmente neutral.
- La mediadora deberá prestar atención a la relación entre las partes, reforzando el diálogo y respetando sentimientos y silencios.
- Es importante que, durante el proceso, la mediadora tome notas y recabe información, de tipo verbal y no verbal.
Fase 4: Encontrar una Zona de Posibles Acuerdos
- Identificar los intereses: La persona mediadora podrá hacer el análisis de intereses y exponerlo a las partes:
- Primero resaltará los aspectos que comparten las partes. Es mejor tratar primero los temas comunes y de más fácil arreglo, pues crea confianza y mantiene el interés.
- Con esto, ya podemos acotar los puntos de disputa, pidiendo a las partes que se sitúen con respecto a estos puntos, tratando de empatizar con la otra parte.
- A partir de aquí, la mediadora, a través de sus habilidades de interrogación, deberá conseguir que cada parte sea consciente de cuáles son sus posiciones e intereses y las de la otra parte. Ejemplos: "Imaginemos que...", "Ponte en el lugar de...", "¿Qué piensas?".
- Una vez aislados los intereses, tendremos que valorar:
- La existencia de intereses compartidos.
- La existencia de intereses diferentes que pueden satisfacer a una parte sin dañar a la otra.
- La existencia de intereses incompatibles.
- Iniciar las negociaciones: En cuanto cada parte conoce en profundidad las aspiraciones de la otra, estamos en condiciones de iniciar las negociaciones para aproximar las posiciones.