Fernando VII e Isabel II: Absolutismo, Liberalismo y Guerra Carlista en España
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Reinado de Fernando VII
La Restauración del Absolutismo (1814-1820)
Fernando VII volvió a España. Los liberales esperaban que el rey jurase la Constitución de Cádiz. Sin embargo, el rey derogó la constitución y las reformas. Fernando gobernó de forma absoluta durante seis años. Los liberales fueron perseguidos y muchos se marcharon al exilio.
Trienio Liberal (1820-1823)
Hubo un pronunciamiento liberal dirigido por el coronel Riego, quien proclamó la Constitución de 1812 en Las Cabezas de San Juan. En 1823, la Santa Alianza envió a España las tropas de los Cien Mil Hijos de San Luis, que restituyeron a Fernando VII.
El Fin del Absolutismo y la Guerra Carlista (1823-1840)
La vuelta al poder de Fernando coincidió con una hacienda sin fondos y la pérdida del imperio americano. A esta situación se unió el problema dinástico: en España no podían reinar las mujeres. Fernando VII promulgó la Pragmática Sanción a fin de que su hija Isabel pudiese reinar. Los absolutistas no aceptaron esto y ofrecieron su apoyo al hermano del rey, Don Carlos, lo que desencadenó la Primera Guerra Carlista, enfrentando a liberales y carlistas.
Reinado de Isabel II
El Triunfo del Liberalismo
La primera regente fue María Cristina, quien se alió con los liberales, divididos en moderados y progresistas. Los progresistas, con Mendizábal, impulsaron la desamortización de las propiedades de la Iglesia. María Cristina tuvo que dimitir, y asumió el cargo el general Espartero, quien también tuvo que dimitir. Ante la crisis, Isabel II fue proclamada reina con tan solo 13 años.
Década Moderada
Durante los diez primeros años, Isabel II gobernó con los moderados. El general Narváez presidió varios gobiernos. En 1845 se aprobó una nueva constitución que establecía el sufragio censitario, permitiendo votar solo a los más ricos. El estado se organizó de forma centralista. En este periodo moderado se escindieron el partido demócrata, que exigía sufragio universal, y los republicanos, que no querían rey. Se produjo un pronunciamiento en Vicálvaro, dirigido por O'Donnell.
El Bienio Progresista y la Unión Liberal
El poder pasó a los progresistas, apoyados por un partido de centro patrocinado por O'Donnell, llamado la Unión Liberal. El gobierno puso en marcha un nuevo proceso de desamortización y aprobó la ley de ferrocarriles. Esta agitación social fue el motivo para que la reina retirara el gobierno a los progresistas.