Filosofía: Creencia, Causalidad y Razón en Hume y Santo Tomás de Aquino
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Creencia:
Pensamos o asociamos como si fuera verdad. Para Hume, es un sentimiento que no depende de nuestra voluntad y nos obliga a percibir algo de manera diferente, asignando al objeto principal lo que no se ve. Hume dice que la creencia es un comportamiento indemostrable y subjetivo, y que es la racionalidad de nuestro comportamiento.
Sentimiento:
Esto da ánimo hacia algo o hacia una persona. Para Hume, es una percepción o impresión ya vivida que nos llega de un modo inmediato. Hume piensa que todos los seres humanos experimentamos que (estos sentimientos) serían a base de nuestro comportamiento moral.
Causalidad:
Es la relación entre la causa y el efecto, es decir, cómo el principio de algo. Para Hume, es una universalización de la acumulación de experiencias particulares.
Santo Tomás: Razón:
Es el criterio de verdad para la filosofía. Para Santo Tomás, forma parte de la naturaleza humana y posee las cualidades necesarias para capacitar al hombre a encaminarse hacia su fin, el bien, que sería el primer principio de la razón. Es decir, la razón determina la conducta del hombre.
Ley natural:
Se basa en la ley eterna divina y es fruto de la razón, la cual forma parte de la naturaleza humana. Es decir, esta ley natural identifica, según Santo Tomás, como el fundamento último de toda conducta, permite a los seres humanos describir en sí mismos cómo llegar a ser lo mejor que pueden ser, es decir, inclinarse hacia las buenas conductas. Además, permite aceptar o rechazar las leyes positivas. Esto es un preámbulo de la fe, porque es alcanzable por la razón y por la fe.
Ley positiva:
Procede de la ley natural y es el resultado de la capacidad humana de aplicar la razón práctica, cuyo principio es hacer el bien y evitar el mal, para saber qué acciones llevan al bien. La ley positiva es aceptada si es conforme a la ley natural.
Fe:
Creencia o esperanza personal que tenemos en algún ser superior, como, por ejemplo, creer en la existencia de Dios en el cristianismo. Para Santo Tomás, es la virtud sobrenatural gracias a la cual el entendimiento cree en verdades reveladas acerca de Dios.
Esencia:
Conjunto de características invariables que determinan a una cosa, persona u objeto, que sin ellas no sería lo que es. Para Santo Tomás, es el conjunto de rasgos por los que una cosa es lo que es.
Hume: Análisis empirista del conocimiento:
Elementos:
Para explicar los contenidos mentales humanos, Hume utiliza el concepto de percepción. Todo lo que está presente en nuestra mente son percepciones, y las clasifica en simples y complejas, y en impresiones e ideas.
- Impresiones: percepciones más fuertes.
- Ideas: percepciones más débiles.
Hume cree que la diferencia es simple: sentir (tener una impresión) y pensar (tener una idea).
Hume establece el principio de copia, según el cual todas las ideas son copias, se derivan o están compuestas de impresiones previas. Este principio es equivalente a la tesis de que no existen ideas innatas.
Lo utiliza como criterio empirista de significado: para comprender una idea hay que llevarla a la impresión de la que se deriva. Si la idea no deriva de ninguna impresión ni está formada por impresiones, dicha idea carece de significado.
Ámbitos y niveles del conocimiento:
Conocer, para Hume, es relacionar. Hay dos tipos de relaciones:
- Relaciones naturales: las que asociamos de forma natural (leyes de la percepción), como la casualidad.
- Relaciones filosóficas: relaciones artificiales.
Las relaciones se clasifican en dos tipos:
- Relaciones de ideas: son invariables; no cambian si no cambia la naturaleza de los objetos que se relacionan. Su conocimiento se obtiene por intuición, deducción o demostración.
- Cuestiones de hecho: son variables, es decir, pueden ser de otro modo sin necesidad de que cambie la naturaleza de las percepciones relacionadas. Su conocimiento se obtiene por experiencia directa. La cuestión de hecho siempre será posible y podrá pensarse sin contradicción.
Hume está seguro de todo esto, excepto de los razonamientos causales. De ahí que este tipo de razonamiento sea el que nos permite ir más allá de nuestra experiencia presente o pasada.
Crítica metafísica racionalista: análisis y crítica de la causalidad:
Para conocer esto, distinguimos: análisis lógico y análisis psicológico.
Análisis lógico:
La idea de causalidad es una idea compleja, y Hume se pregunta de qué ideas simples se compone y de qué impresiones se derivan. Para ello, Hume recurre al ejemplo simple del choque de dos bolas de billar.
La causalidad se descompone en tres ideas que derivan en tres impresiones:
- Contigüidad: cercanía en el espacio y en el tiempo (ejemplo: A al lado de B).
- Prioridad temporal: la causa precede al efecto; A se mueve antes que B.
- Conjunción constante: cuantas veces se repite, se produce igual y en el mismo orden.