Filósofos Presocráticos: El Arjé y la Búsqueda del Origen Universal

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Los Filósofos Presocráticos y el Origen del Cosmos

Este documento explora las ideas fundamentales de algunos de los más influyentes filósofos presocráticos, quienes sentaron las bases del pensamiento occidental al buscar el principio fundamental (arjé) del universo y la naturaleza.

Tales de Mileto: El Agua como Principio Universal

Tales de Mileto, considerado uno de los Siete Sabios de la antigua Grecia, fue un hombre de negocios, matemático, astrónomo e ingeniero. En cuanto a su cosmología, Tales afirmaba que la Tierra flotaba sobre el agua como un disco. Sostenía que el agua era el elemento originario de la realidad, el principio de todas las cosas, y que estas estaban formadas por ella.

Las razones materiales por las que Tales consideraba el arjé como agua eran:

  • Todo ser vivo en la naturaleza está húmedo: plantas, alimento, sangre.
  • Los ríos eran la fuente de vida en determinados lugares.
  • La Tierra flota sobre el agua.

Tales explicó que todas las cosas surgían a partir del agua mediante procesos físicos.

Anaximandro de Mileto: El Ápeiron, lo Indefinido

Anaximandro de Mileto, discípulo y compañero de Tales, se ocupó de cuestiones políticas relacionadas con la ciencia y fue el primero en dibujar un mapa geográfico. Anaximandro buscó el elemento primordial y básico a partir del cual se había generado la realidad. Para él, el arjé no podía ser el agua, como afirmaba Tales.

Definió el arjé como el ápeiron, lo indefinido, lo indeterminado. Anaximandro pensaba que era imposible que uno de los cuatro elementos (agua, aire, fuego o tierra) fuese el primer principio del universo. Por lo tanto, el origen de todo no podía ser algo determinado, sino indeterminado. El ápeiron es inmortal e indestructible.

Anaximandro explicó la formación del cosmos: había una masa fría y húmeda que ocupaba el centro. En torno a ella giraba una masa de fuego. El calor hizo que se evaporara una parte del agua, dando origen a la tierra seca y a una cortina de vapor (el cielo), a través de la cual se vería el fuego de las estrellas. También explicó la teoría de la evolución, postulando que los primeros animales surgieron del agua y los primeros hombres de los peces.

Anaxímenes de Mileto: El Aire como Sustancia Primordial

Anaxímenes de Mileto, discípulo y compañero de Anaximandro, consideraba que el arjé era el aire. Para él, el aire se diferencia en distintas sustancias en virtud de la rarefacción y la condensación. Por la rarefacción se convierte en fuego y, al condensarse, se transforma en viento; después en nube y, al condensarse aún más, en agua, luego en tierra, piedra y los seres con sustancia. Para Anaxímenes, el aire es el principio de lo vivo, de lo que cambia.

Heráclito de Éfeso: El Fuego y el Devenir Constante

Heráclito de Éfeso afirmó radicalmente que todo cambia y nada permanece. El universo es un continuo devenir en el que nada es idéntico consigo mismo porque todo está sometido a continuas transformaciones. El mundo está en flujo permanente, por lo que no es posible introducirse dos veces en el mismo río.

El principio del universo más afín a la movilidad constante es el fuego, que puede encenderse o apagarse según cierto orden y medida. La ley que rige el universo es la lucha de contrarios. Todas las cosas surgen de la contradicción, de la discordia y de la guerra. En el universo, las cosas tienden a transformarse en su opuesto. Por ejemplo: lo caliente se transforma en frío y lo frío en caliente; o también sano-enfermo, enfermo-sano.

Heráclito pensaba que en el universo hay una ley única, una sola razón oculta, un logos que todo lo orienta y unifica.