Fisiología Renal y la Adaptación Evolutiva de la Nefrona en Vertebrados
Clasificado en Biología
Escrito el en
con un tamaño de 2,63 KB
Función Renal: Filtración, Reabsorción y Secreción
Reabsorción Tubular
El filtrado, compuesto por agua, glucosa, aminoácidos, sales minerales, urea y otras pequeñas moléculas, fluye por el túbulo. Si este filtrado se eliminase directamente, sería ruinoso para el organismo, ya que perdería gran cantidad de agua y sustancias nutritivas. Por ello, casi todas las sustancias son reabsorbidas por el túbulo proximal, el asa de Henle y el túbulo distal, pasando de nuevo a la sangre.
Secreción
Se produce un bombeo de ciertos iones, residuos metabólicos y otras sustancias desde el plasma hacia la nefrona.
Eliminación (Micción)
Queda una orina concentrada que pasa a los túbulos colectores, a la pelvis renal y, por los uréteres, llega a la vejiga de la orina, donde se almacena para ser descargada por la uretra en el proceso de micción.
Evolución del Riñón en los Vertebrados
Se encuentran hasta tres tipos principales de nefronas, adaptadas a diferentes entornos osmóticos:
Nefrona con Cápsula de Bowman muy desarrollada
Función: Filtra y elimina mucha agua.
Presente en: Peces óseos de agua dulce y anfibios. Estos animales viven en un medio más diluido que el de los líquidos corporales, por lo que están expuestos a fenómenos osmóticos de sobredilución.
Nefrona con Cápsula de Bowman atrofiada
Función: Filtra y elimina poca agua.
Presente en: Peces óseos marinos, reptiles y aves. Estos organismos viven en un medio más salino que el anterior o más seco. Para evitar la deshidratación que se produciría por la ósmosis, apenas se desarrolla la cápsula, con lo que el agua, que vierten en pequeña cantidad, queda retenida en el interior.
Nefrona con Cápsula de Bowman grande y Asa de Henle
Función: Filtra mucha agua, pero pierde poca, ya que se reabsorbe en el asa.
Presente en: Mamíferos. Al igual que ocurre en los demás animales terrestres, necesitan retener agua en su organismo. Por ello, el Asa de Henle aparece evolutivamente como el órgano destinado a recuperar el agua del plasma sanguíneo que se pierde por filtración en la cápsula. En mamíferos que viven en condiciones de extrema disponibilidad de agua (o necesidad de retención), el asa se desarrolla mucho más, haciéndose más larga, y en algunos casos alcanza tal capacidad que permite eliminar una orina casi 20 veces más concentrada de lo habitual.