Francisco de Quevedo: Poesía Satírica y Prosa en el Siglo de Oro
Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 2,69 KB
Poesía satírica
**Quevedo** no tiene par en nuestra poesía satírica. Son inagotables su ingenio y su agudeza, su capacidad de crítica, de burla y de deformación grotesca para tratar desde lo serio y trascendente hasta lo mínimo e insignificante.
Alude en sus poemas a:
- Personajes de la sociedad barroca (médicos, mujeres, maridos burlados...).
- Escritores y cuestiones literarias, especialmente **Góngora** y el **culteranismo**.
- Mitos (Apolo y Dafne).
- Personajes históricos como Pilatos o Nerón.
- Personajes y héroes literarios como el Cid.
Algunos de estos poemas son especialmente conocidos, como ocurre, por ejemplo, con el soneto de "*Una nariz*" ("*Érase un hombre a una nariz pegado*") o con los versos en que Quevedo critica el poder del dinero y el afán por tenerlo: "*Madre, yo al oro me humillo*".
Obra en prosa
Los Sueños
Esta obra es una de las más singulares de Quevedo. Aprovechando el artificio de las visiones y de los sueños, el autor realiza una crítica de costumbres y vicios a la vez que hace desfilar un retablo de los más variados personajes y tipos. Quevedo nos ofrece una mirada burlesca, pero también preocupada, desengañada y crítica de la sociedad española de su época. Utiliza el ingenio que le es propio y un lenguaje que domina a la perfección.
La obra está formada por cinco sueños, entre ellos el "*Sueño de las calaveras*", "*El mundo por dentro*", o "*La visita de los chistes*".
El Buscón
Es, sin duda, la mejor obra en prosa de Quevedo y la culminación de la **novela picaresca**. El autor, que obvia las digresiones morales, se limita a enlazar y a narrar una serie de episodios y desgracias del protagonista, **Don Pablos**, en medio de un mundo tratado con tintes amargos.
El buscón Don Pablos, hijo de padres poco ejemplares, entra al servicio del estudiante Diego Coronel, hospedados en la casa del dómine Cabra. En la Universidad de Alcalá sufre burlas crueles. Habiendo conocido por su tío que su padre ha acabado en la horca, va a Segovia a recoger su herencia. Marcha luego a Madrid, donde por sus robos y fechorías acaba en la cárcel. Ya en libertad, es apaleado por intentar casarse con una prima de Don Diego. Es cómico en Toledo y jugador tramposo en Sevilla. Acaba participando en unas muertes. La novela concluye con la intención de embarcarse para las Indias.
Don Pablos, pícaro hecho a sí mismo y con el que Quevedo no tiene compasión alguna, lo zarandea física y moralmente. Quevedo muestra su dominio del lenguaje y su mejor estilo. **El Buscón** es una obra capital, es decir, una obra importantísima en la literatura española.