Friedrich Nietzsche: La Vida como Voluntad de Poder
Nacido en Röcken en 1844, Nietzsche, hijo de un pastor protestante, estudió filología en Leipzig, donde conoció a Schopenhauer, un ateo convencido que influyó en su pensamiento. Fue nombrado profesor de griego en la Universidad de Basilea y escribió como primera obra "El nacimiento de la tragedia". Sin embargo, sus colegas no la comprendieron y, sintiéndose incómodo, viajó a diferentes ciudades buscando un clima favorable. Comenzó a sufrir fuertes dolores de cabeza. Pasó temporadas en Suiza, y en Turín presenció la tortura de un caballo. En 1889, fue acogido por su familia y permaneció en estado catatónico durante 11 años hasta su muerte en 1900. En 1901, su hermana publicó algunos de sus textos en el libro "Voluntad de Poder".
La Filosofía de Nietzsche: La Vida como Absoluto
Se puede entender la filosofía de Nietzsche como el intento radical de hacer de la vida lo absoluto, la vida como creación y destrucción.
La Metafísica en Nietzsche
En su obra juvenil "El nacimiento de la tragedia", Nietzsche señala que el pueblo griego supo captar las dos dimensiones de la realidad sin ocultar ninguna de ellas, y las expresó de forma mítica con el culto a Apolo y Dionisos.
- Apolo, dios de la belleza, representa el equilibrio, la medida y la forma.
- Dionisos, dios del vino y las fiestas, representa la confusión, la deformidad y el caos.
Ya entonces, los griegos intentaron ocultar esta faceta dionisíaca inventando un mundo de legalidad e irracionalidad (logos). El inicio de la decadencia surge con Eurípides, Sócrates y Platón, con la creencia de un mundo verdadero y el desprecio de las categorías de la vida, que son el cuerpo, la sexualidad, etc. La historia de la decadencia continúa con el cristianismo.
Hay que esperar hasta el siglo XIX para que la propia filosofía moderna vaya preparando la muerte de Dios. Esta crisis es necesaria para la aparición de un hombre nuevo (superhombre) y una concepción nueva de la vida. Pero la tesis de Nietzsche es que en el mundo no existen esencias, ni siquiera los objetos. La metafísica es un signo anti-vital guiado por un instinto de vida decadente.
La Muerte de Dios y el Superhombre
Nietzsche dice que la creencia en Dios ha muerto y con ello viene el progreso, la renovación, etc. El superhombre es el nuevo hombre aparecido tras la muerte de Dios. Lo concibe como el individuo fiel a los valores de la vida. Su caracterización, fiel a los valores de la vida, es ambigua, dando lugar a peligrosas interpretaciones, pues se le atribuyen rasgos terribles como la falta de compasión y el desprecio de los débiles.
Las Tres Transformaciones del Espíritu
En "Así habló Zaratustra", Nietzsche nos cuenta tres transformaciones del espíritu: camello-león-niño.
- El camello representa la humildad.
- El león representa al hombre crítico que destruye los valores establecidos.
- El niño es necesario pues tiene inocencia, toma la vida como un juego.
La Voluntad de Poder y el Eterno Retorno
Nietzsche nos dice que no actuemos buscando pequeñas satisfacciones, aunque la vida sea fugaz, podemos recuperar la permanencia si hacemos como si el instante durara eternamente. La voluntad de poder es el fondo primordial de la existencia, todas las cosas son expresión de un fondo primordial que pugna por existir, pero esta pureza no puede identificarse con un ser personal, sino como un cúmulo de fuerzas que compiten entre sí.
Nietzsche desemboca en el pesimismo, pues la voluntad de poder es solo voluntad de soportar y el eterno retorno no nos trae alegría, sino resignación.