Fuentes de Financiación Externa de la Empresa: Capital Propio y Ajeno
1. Fuentes de financiación externa de la empresa
1.1. El capital propio
a) El capital inicial de la empresa
En el momento del nacimiento de la sociedad, los socios deben aportar la parte de los fondos necesarios para iniciar la actividad. Dicha aportación recibe el nombre de capital. Para la explicación de esta fuente de financiación nos basaremos en el supuesto de que el capital social de la empresa está dividido en acciones. En cambio, si el capital se divide en participaciones, la lógica es similar.
b) Las ampliaciones de capital
Una vez que la empresa está en funcionamiento, también es posible acudir a las aportaciones de los socios como forma de financiación. En este caso, estaríamos hablando de ampliar el capital social de la empresa, para lo cual se emiten nuevas acciones.
En primer lugar, los nuevos títulos se ofrecen a los propietarios actuales de la compañía, con el objeto de darles la oportunidad de mantener su cuota de participación (derecho de suscripción preferente). Si los socios no ejercen este derecho, las acciones pueden ser adquiridas por otras personas.
La principal cuestión que se plantea en la financiación de la empresa mediante la ampliación de capital es qué precio de salida deben tener las nuevas acciones:
- Si dicho precio coincide con el valor nominal, se dice que las acciones se emiten a la par.
- En ese caso, la diferencia entre el precio de emisión y el valor nominal se denomina prima de emisión.
Cabe destacar que la legislación española no permite la emisión de nuevas acciones a un precio inferior al valor nominal (bajo la par).
1.2. El capital ajeno
a) La emisión de obligaciones
La emisión de obligaciones busca obtener fondos mediante la deuda. En el caso de las obligaciones, el capital total obtenido se denomina empréstito. A su vez, este importe total se divide en partes, cada una de las cuales es una obligación, aunque puede recibir otros nombres como bonos o pagarés. Se denomina obligacionistas a las personas que adquieren las obligaciones.
La devolución del capital invertido se denomina reembolso, y el tiempo fijado para el reembolso se denomina plazo máximo de vencimiento.
b) Diferencias y semejanzas entre obligaciones y acciones
Tanto las obligaciones como las acciones se representan mediante títulos o anotaciones en cuenta. Ambas tienen un valor nominal, recogido en el título correspondiente. Por otro lado, las diferencias son evidentes:
- Las obligaciones deben devolverse al cumplirse el plazo de vencimiento, mientras que el capital solo se devolvería a los socios en caso de disolución de la empresa.
c) Incentivos para las obligaciones
Para animar a los inversores a suscribir las obligaciones de un empréstito, la empresa puede recurrir a diversas alternativas.