Función de Relación y Órganos Sensoriales Humanos: Cómo Percibimos el Mundo
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Nuestra Función de Relación
La relación con el medio se da cuando percibimos un cambio en él y actuamos en consecuencia. Este proceso consta de varias etapas:
1. Recepción del estímulo
Un estímulo es un cambio en nuestro entorno que somos capaces de percibir y que provoca una respuesta en nuestro cuerpo. Tenemos órganos especializados para recibirlo, llamados receptores sensoriales.
2. Procesamiento de la información para elaborar respuestas
Una vez recibido el estímulo, la información se procesa para generar una respuesta adecuada. Poseemos dos sistemas principales de coordinación:
Sistema Nervioso
Cada órgano receptor tiene células receptoras especializadas que, al recibir un estímulo, producen impulsos eléctricos (impulsos nerviosos). Estos impulsos son conducidos por los nervios hasta los centros nerviosos (como el cerebro), donde se procesa la información y se elabora una respuesta. Esta respuesta viaja también por los nervios hasta los órganos efectores (músculos o glándulas) que la ejecutan.
Sistema Endocrino
Está compuesto por glándulas endocrinas que vierten sustancias químicas a la sangre llamadas hormonas. Las hormonas actúan como mensajeros químicos que viajan por la sangre a distintas partes del cuerpo para provocar determinadas reacciones o regular funciones.
Los Órganos Receptores (Sentidos)
Los receptores internos captan cambios en el interior de nuestro cuerpo (como la temperatura corporal o el nivel de azúcar en sangre), mientras que los receptores externos captan los estímulos del entorno a través de los órganos de los sentidos.
a) La Nariz y el Olfato
El olfato es el sentido que nos permite percibir los olores. Aunque en humanos puede ser menos desarrollado que en otros animales, los olores quedan guardados fuertemente en la memoria y son fácilmente asociables a personas, lugares, alimentos, etc. Los receptores olfativos se encuentran en la pituitaria amarilla, dentro de las fosas nasales.
b) La Piel y el Tacto
La piel contiene numerosos receptores sensoriales sensibles a la temperatura (frío y calor), la presión, el dolor y el contacto con otros objetos. Es muy sensible a las variaciones del exterior. Al conjunto de estas percepciones lo llamamos tacto. Los distintos receptores se distribuyen de manera irregular por la piel; por ejemplo, en los labios abundan los receptores de la temperatura y en la yema de los dedos, los del tacto (presión).
c) La Lengua y el Gusto
Las sensaciones que nos producen los alimentos al contacto con la lengua se llaman sabores, y se perciben a través del sentido del gusto. En la superficie de la lengua se encuentran las células gustativas, agrupadas en pequeñas prominencias llamadas papilas gustativas, capaces de detectar sabores básicos como dulce, salado, ácido, amargo y umami.
d) El Oído y la Audición
El oído es el órgano receptor de los sonidos (audición) y también desempeña un papel fundamental en el mantenimiento del equilibrio. Se divide en tres partes:
Oído Externo
Formado por la oreja (pabellón auditivo), que capta las ondas sonoras, y el conducto auditivo externo, por donde viajan estas ondas hasta el tímpano.
Oído Medio
Separado del externo por el tímpano, una membrana que vibra al recibir las ondas sonoras. Esta vibración se transmite a través de una cadena de tres pequeños huesecillos: martillo, yunque y estribo.
Oído Interno
El estribo transmite la vibración al caracol (o cóclea), una estructura en forma de espiral que contiene líquido y las células auditivas (células ciliadas). Estas células transforman la vibración en impulsos nerviosos que viajan al cerebro a través del nervio auditivo. En el oído interno también se encuentran los conductos semicirculares, responsables del sentido del equilibrio.
e) El Ojo y la Visión
El ojo es el órgano que nos permite la visión, captando la luz para interpretar formas, colores e imágenes. Los ojos están situados en las cavidades óseas del cráneo llamadas órbitas. Están protegidos externamente por los párpados, las pestañas y las cejas, y se mantienen húmedos gracias a las glándulas lagrimales.
Capas del Ojo
El globo ocular está formado por varias capas:
Esclerótica
Es la capa más externa, de color blanco y resistente. En su parte anterior es transparente y se denomina córnea.
Coroides
Capa intermedia, rica en vasos sanguíneos. En su parte anterior forma el iris (que da color al ojo y regula la entrada de luz) y en el centro del iris se encuentra la pupila (una abertura cuyo tamaño varía).
Retina
Es la capa más interna y sensible a la luz. Contiene las células fotorreceptoras: los conos (responsables de la visión en color y con luz intensa) y los bastones (responsables de la visión en blanco y negro y con luz poco intensa). Estas células transforman la luz en impulsos nerviosos que son enviados al cerebro a través del nervio óptico.
Alteraciones Comunes de los Sentidos
Enfermedades de la Audición y el Equilibrio
- Hipoacusia: Es la pérdida parcial o total de la capacidad auditiva. Puede ser congénita o adquirida, provocada por factores como exposición a ruidos fuertes, infecciones, envejecimiento o ciertos medicamentos.
- Vértigo: Sensación ilusoria de movimiento (generalmente rotatorio) o mareo intenso, debida a una alteración del sentido del equilibrio. Puede ser provocado por problemas en el oído interno (como en los conductos semicirculares) o en el nervio vestibular.
Enfermedades de la Visión
Implican la pérdida o disminución de la capacidad visual. Algunas causas comunes son:
- Lesiones oculares: Provocadas por accidentes, golpes o traumatismos que afectan a las estructuras del ojo.
- Cataratas: Opacidad parcial o total del cristalino (la lente natural del ojo), que dificulta el paso de la luz hacia la retina y causa visión borrosa.
- Anomalías refractivas: Defectos en la forma del ojo o de la córnea que impiden que la luz se enfoque correctamente en la retina.
- Miopía: Dificultad para enfocar objetos lejanos (se ven borrosos). Puede ser de origen genético o desarrollarse por factores ambientales o un esfuerzo visual continuado.
- Hipermetropía: Dificultad para enfocar objetos cercanos, aunque en casos severos también puede afectar la visión lejana.
- Astigmatismo: Visión distorsionada a cualquier distancia debido a una curvatura irregular de la córnea o del cristalino.