Funcionamiento y Vías de Activación del Sistema del Complemento

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Introducción al Sistema del Complemento

El sistema del complemento es un conjunto de proteínas plasmáticas que actúan en cascada proteolítica para defender al organismo contra patógenos. Al activarse, cada proteína se divide en un fragmento grande (b), que se fija al patógeno como opsonina para facilitar la fagocitosis, y un fragmento pequeño (a), que se libera como anafilotoxina para atraer células inflamatorias al sitio de la infección.

Vías de Activación del Complemento

Existen tres vías de activación del sistema del complemento: la Vía clásica, la Vía de las lectinas y la Vía alternativa. Todas ellas convergen en un punto común: la activación de la proteína C3, que es el eje central de la cascada enzimática.

Clasificación según el Tipo de Inmunidad

  • Vía Adaptativa: La vía clásica es una herramienta de la inmunidad adaptativa, ya que depende de la formación previa de complejos antígeno-anticuerpo.
  • Vías Innatas: La vía de las lectinas y la vía alternativa son herramientas de la inmunidad innata, pues no requieren anticuerpos para activarse.

Mecanismo de la Vía Clásica

Inicio de la Cascada

La vía clásica arranca cuando el factor C1q (una de las subunidades del complejo multiproteico C1) reconoce y se une a los anticuerpos (específicamente IgM o IgG) que ya están fijados sobre los antígenos de la superficie del patógeno. Esta unión activa las subunidades enzimáticas C1r y C1s, iniciando la cascada de proteólisis.

La Convertasa de C3

La convertasa de C3 de la vía clásica es un complejo enzimático formado por la combinación de los fragmentos mayores de las proteínas C4 y C2, específicamente el complejo C4b2a. Esta enzima se deposita en la superficie del patógeno y tiene como función romper la proteína C3 en sus fragmentos a y b.

Consecuencias de la Activación del Complemento

La activación conlleva tres resultados fundamentales para la defensa del huésped:

  • Opsonización: Se produce un gran recubrimiento del patógeno con factores C3b (fragmentos grandes). Esto "etiqueta" al patógeno para facilitar su reconocimiento y destrucción por células fagocíticas.
  • Inflamación y Quimiotaxis: Se genera una liberación masiva de fragmentos pequeños o anafilotoxinas (como C3a) al medio, cuya función es atraer células inflamatorias al lugar de la infección.
  • Lisis del patógeno: La formación final de un complejo trimolecular (complejo de ataque a la membrana) que genera un poro en la membrana del patógeno, conduciendo directamente a su muerte por lisis osmótica.

Resumen de las Vías y Funciones Finales

El sistema se activa por tres vías que convergen en la activación de C3:

  1. Vía Clásica (Inmunidad Adaptativa): Se inicia cuando el complejo C1 (C1q) reconoce y se une a anticuerpos (IgM o IgG) fijados a la superficie del patógeno. Esto activa las subunidades enzimáticas C1r y C1s, que hidrolizan a C4 y C2 para formar la convertasa de C3.
  2. Vía de las Lectinas (Inmunidad Innata): Se activa de forma directa al reconocer carbohidratos en la superficie celular del patógeno, sin requerir anticuerpos.
  3. Vía Alternativa (Inmunidad Innata): Se activa directamente por el reconocimiento espontáneo de componentes de la superficie de los microorganismos.

Resultados Finales de la Activación:

  • Opsonización: Recubrimiento del patógeno para su destrucción.
  • Quimiotaxis: Atracción de células inflamatorias al sitio de infección.
  • Lisis celular: Formación de un poro en la membrana que mata al patógeno.

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