Fundamentos del Código Internacional de Nomenclatura Zoológica
Código Internacional de Nomenclatura Zoológica
El Código Internacional de Nomenclatura Zoológica tiene como propósito fundamental proporcionar la máxima universalidad y continuidad de los nombres científicos de los animales, siendo compatible con la libertad de los científicos para clasificar a los animales según sus criterios taxonómicos.
Función y Aplicación
- El uso del Código permite a un zoólogo determinar el nombre válido de cualquier taxón al que pertenezca un animal en cualquier categoría de las jerarquías: especie, género y familia (incluyendo subespecie, subgénero y categorías del nivel familia, tales como subfamilia y tribu).
Contexto Histórico
- 1842: El paleontólogo inglés Hugh Strickland promovió la formación de un comité de expertos para crear un conjunto de reglas que regulasen la nomenclatura zoológica.
- 1905: Se publican las Reglas Internacionales, constituyendo el primer Código Internacional de Nomenclatura Zoológica.
Nombres Binomiales y Trinomiales
- Si una especie presenta dos o más subespecies, se formará un trinomen. Por ejemplo, Felis silvestris presenta numerosas subespecies, entre ellas Felis silvestris silvestris (el gato montés europeo) y Felis silvestris catus (el gato doméstico).
Homonimia
Cuando dos taxones del mismo nivel tienen el mismo nombre, se consideran homónimos.
Ejemplo a nivel de género:
- Linneo (1758): Bubo (aves), familia Strigidae.
- Rambur (1842): Bubo (insectos), familia Ascalaphidae.
Ambos nombres pertenecen al nivel género y entran en homonimia. McLachlan (1898) detectó la homonimia y creó el género Bubopsis para sustituir el nombre más reciente (el de Rambur). Por tanto, el nombre válido para ese género de insectos es Bubopsis McLachlan, 1898.
Principios Fundamentales
- La nomenclatura botánica es independiente de la nomenclatura zoológica.
- El nombre de cada grupo taxonómico debe estar acompañado de un "tipo".
- Existe un solo nombre correcto para cada taxón. El nombre correcto de cada taxón es el primero que fue publicado siguiendo las reglas.
- Los nombres científicos deben estar en latín o ser latinizados, aunque sus orígenes sean de otro idioma.