Fundamentos de la Convivencia, la Religiosidad y la Cultura en la Sociedad
Clasificado en Religión
Escrito el en
con un tamaño de 2,79 KB
La convivencia basada en el respeto y la confianza
Para convivir, necesitamos reconocer lo que nos une y aceptar lo que nos distingue. Es fundamental ser respetuosos y tolerantes.
El respeto y la tolerancia se fundan en la confianza, la cual se basa en el bien, considerando a los demás como potencialmente buenos.
En cada estilo de vida hay mucho de personal, de heredado, de cultural, de tradicional y, también, de religioso. Al llegar a la edad adulta, la fe ha de madurarse con nuestra responsabilidad, profundizando en ella mediante la fiabilidad del testimonio y la racionalidad de nuestras creencias.
Fenomenología y manifestaciones de la religión
La fenomenología de la religión es la disciplina que estudia el fenómeno religioso y sus manifestaciones.
Religiosidad popular
Las manifestaciones de la práctica religiosa agrupan diferentes elementos como:
- Música
- Folclore
- Gastronomía
- Cultura
- Tradición
- Romerías, procesiones, peregrinaciones y fiestas populares.
Dios se relaciona con el hombre a través de signos, indicios personales y concretos, que son la manifestación de que Dios está vivo y en acción. Por tanto, la fe es la respuesta personal del hombre al Dios personal.
La religión tiene una implantación social; existe una estrecha relación entre religión y sociedad: lo religioso da forma a la vida social y la sociedad a lo religioso.
La cultura como fenómeno social y religioso
La cultura es un fenómeno social. Una de sus fuentes principales ha sido la religión; gran parte del desarrollo de la cultura occidental se debe a ella.
La cultura, en su relación con la religión, se convierte en sinónimo de civilización, buscando alcanzar formas de vida cada vez más personales. Esta no debe limitarse a la esfera de lo material, sino aspirar a un progreso real de formas de existencia marcadas por el bien común y los principios éticos fundamentales.
Mediante la cultura, el hombre participa en la historia y en la sociedad. Aquí es donde interviene la religión, a través de cada cristiano y su testimonio. La fe participa en la dinámica cultural introduciendo en ella los principios fundamentales del Evangelio; este proceso se denomina inculturación del Evangelio.