Fundamentos y Dimensiones del Trabajo Social: Hacia una Disciplina Científica
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Definición del Trabajo Social
El Trabajo Social (TS) es una profesión y un arte, cuyo cuerpo teórico está configurado por otras ciencias, destacando su aplicación práctica, síntesis y articulación. Pretendiendo superar la mera práctica profesional mediante una reflexión crítica y una investigación propia, se construye un cuerpo de conocimientos que configura la disciplina científica del Trabajo Social.
Corrientes Teóricas
- Funcionalismos: "Ir a lo práctico e intervenir en los problemas que se pueden solucionar antes, dejando lo demás para después".
- Marxismos: "Los problemas hay que solucionarlos en su totalidad; se intervendrá con las personas y en la sociedad".
- Humanismos y Teorías Comprensivas: "El ser humano tiene enormes potencialidades y posee la clave para solucionar sus problemas".
Objeto de Intervención
El objeto del Trabajo Social se articula en tres aspectos fundamentales:
- El ser humano: Concebido como un sistema bio-psico-social en permanente interacción con su medio.
- La situación-problema: Coyuntura espacio-temporal donde un conjunto de hechos o circunstancias dificultan el desarrollo integral de las potencialidades humanas.
- El medio.
Perspectivas en la definición del objeto (Pelegrí, 1995)
- Términos negativos: Necesidad, problema, malestar.
- Términos neutros: Cambio social, situación total.
- Términos positivos: Bienestar, capacidad, promoción.
Dimensiones del objeto
Situación económica, ocupación, vivienda, relación convivencial, personal y familiar, vida cotidiana y escolarización.
Competencias
Habilidades sociales, formación académica, gestión de recursos, salud, dependencia, ajuste psicoafectivo, aceptación social y participación.
Enfoque de Intervención
El enfoque globalizador, generalista y totalizador define al Trabajo Social en su abordaje interdisciplinar, evitando la abstracción y centrando las necesidades en las personas. Se parte de la consideración del individuo desde una perspectiva bio-psico-social, recordando siempre que el sujeto NO ES objeto.
Esto exige un abordaje desde la diversidad de áreas (convivencial, económica, laboral, sanitaria, social, etc.) y una intervención desde diversos niveles, considerando los niveles micro (individuo, familia, grupo y comunidad).