Fundamentos del Epicureísmo y Utilitarismo: La Ética del Placer y la Felicidad
Clasificado en Psicología y Sociología
Escrito el en
con un tamaño de 2,65 KB
Epicureísmo y Hedonismo Moral
El hedonismo moral manifiesta que existe la moral porque los seres humanos buscan el placer y huyen del dolor. Para descubrirlo, basta con realizar una investigación empírica sobre cuáles son los móviles —aquello que nos estimula o motiva— de la conducta humana, tal como lo proporciona la psicología. En este sentido, la ética está subordinada a la psicología; por lo tanto, el hedonismo moral sería un psicologismo moral.
El Intelecto Calculador en el Epicureísmo
Los hedonistas piensan que la inteligencia nos sirve para calcular los medios más adecuados para lograr el mayor placer posible: un intelecto calculador. Mientras los estoicos cifran el ideal de sabiduría en la imperturbabilidad, el epicureísmo lo basa en un goce bien calculado. Es sabio quien sabe organizar su vida calculando qué placeres son más intensos y duraderos, cuáles tienen menos consecuencias dolorosas y cómo distribuirlos a lo largo de su vida. En esta corriente, no se renuncia al placer, pero este debe ser estrictamente calculado.
Utilitarismo: El Hedonismo Social
El utilitarismo nace en el mundo anglosajón en la época moderna y se define como un hedonismo social, porque considera que los seres humanos tenemos unos sentimientos sociales cuya satisfacción es fuente de placer. Entre ellos se encuentra la simpatía. Bajo esta perspectiva, todo el mundo tiene derecho a ser feliz y a poseer los mínimos recursos suficientes para sentirse persona.
La Meta Moral y la Aritmética de los Placeres
La meta moral consiste en alcanzar la mayor felicidad (el mayor placer) para el mayor número de personas. Este principio de moralidad funciona como un criterio fundamental para tomar decisiones morales. Jeremy Bentham introduce una aritmética de los placeres: el placer es susceptible de medida porque todos los placeres son iguales en cualidad. Teniendo en cuenta criterios de intensidad, duración, proximidad y seguridad, se podrá calcular la mayor cantidad de placer. Los placeres de las distintas personas pueden compararse entre sí para alcanzar un máximo total de bienestar.
La Cualidad frente a la Cantidad: Stuart Mill
Más tarde, John Stuart Mill rechaza el planteamiento de Bentham y afirma que los placeres no se diferencian por la cantidad, sino por la cualidad. El utilitarismo de Mill ha sido calificado de idealista porque valora profundamente los sentimientos sociales como motor de la ética humana.