Fundamentos y Evolución de la Oratoria Latina: De la Retórica a la Práctica
La Oratoria: Arte y Técnica
Características del Género
La oratoria se concibe como el arte de hablar bien, de manera persuasiva y convincente. Su nacimiento se sitúa en Grecia. El ejercicio público de la oratoria va ligado a la libertad de expresión.
En los tratados de retórica se presentan las 5 facultades fundamentales que un orador debe dominar para construir un discurso:
- Invención: es la búsqueda de argumentos apropiados.
- Disposición: la ordenación y colocación de los argumentos.
- Elocución: elección a la hora de expresar las ideas.
- Acción o pronunciación: la modulación de la voz y el movimiento del cuerpo y gestos.
- Memoria: capacidad de retener todos los argumentos.
Tipos de Discursos
- Discurso deliberativo: el pronunciado ante una asamblea para disuadirla o persuadirla sobre un asunto de utilidad.
- Discurso demostrativo: es la alabanza o crítica sobre una persona.
- Discurso judicial y forense: pronunciado ante un tribunal.
Estructura del Discurso
- Introducción: presentación del tema.
- Narración: exposición del asunto.
- Argumentación: tiene dos facetas: la defensa de los argumentos a favor del orador y la refutación de los posibles argumentos en contra.
- Conclusión: cierre final.
Autores y Obras
Oratoria preciceroniana
Las primeras manifestaciones no escritas deben buscarse en las Laudationes funebres. El primer orador romano es Apio Claudio el Ciego. En el siglo II a.C. destacaron Catón, Escipión Emiliano, Tiberio y Graco. Se consolidan dos escuelas: la asiática, representada por Hortensio y caracterizada por el patetismo, y la aticista, partidaria de la sencillez y claridad del estilo.
Oratoria ciceroniana
Cicerón fue el más elocuente de los oradores latinos. Comenzó su actividad como abogado y tuvo una intensa vida política. Su obra se divide en:
- Tratados de retórica: expone las facultades que deben tener los oradores.
- Los discursos: se pueden dividir en judiciales y políticos.
Oratoria postciceroniana
La implantación del Imperio hizo decaer la oratoria. En el siglo I nos encontramos a Quintiliano; en su obra Institutio Oratoria se preocupa de la formación del orador y de su educación e instrucción. Tácito, en su obra Dialogus de oratoribus, se plantea las causas de la decadencia de la oratoria.