Fundamentos de la Filosofía: Del Asombro a la Búsqueda del Arché
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La esencia de la filosofía
La filosofía consiste en "enseñar a la mosca a salir de la botella". La palabra filosofía, etimológicamente, quiere decir amor por la sabiduría y, además, esta busca el conocimiento. Su actitud es la de querer saber; filosofar es una actividad que consiste en plantear problemas que inquietan al ser humano y aventurar posibles respuestas. Además, esta huye de la ignorancia y reflexiona sobre el universo.
Características fundamentales
- Universal: Es un saber que se pregunta acerca de la totalidad de lo real. Además, la filosofía abarca todo, ya que puede haber un trasfondo filosófico en cualquier ámbito y lo relaciona.
- Radical: Quiere llegar a la raíz de las cosas y se pregunta por el origen, por lo más esencial.
- Crítica: Se plantea los problemas una y otra vez, no se conforma con una única respuesta y duda continuamente.
- Racional: Argumenta de forma coherente y bien estructurada. Esto supone que no se puede afirmar una idea sin haber planteado de forma coherente los argumentos.
El origen del pensamiento: La Physis
Los primeros filósofos se hacen preguntas acerca de lo que les rodea: ¿por qué existen las cosas?, ¿de dónde vienen? Al conjunto de cosas que les rodea, le llamaron physis (naturaleza), y esta se convierte en el primer problema filosófico. Se plantean las siguientes cuestiones:
- ¿Qué da unidad a la diversidad?
- ¿Qué es aquello que hay idéntico en todos los seres?
A este elemento le llamaron arché. En relación con este, surge el problema del origen de la diversidad, el cambio, el movimiento en la naturaleza y las causas de las cosas.
Los filósofos de Mileto
Tales de Mileto es considerado el primer filósofo. Su aportación esencial al estudio de la physis es su noción de arché. A partir de la observación de lo que le rodeaba, llegó a la conclusión de que aquello que estaba presente en todas las cosas solo podía ser el agua.
Anaximandro de Mileto heredó la teoría de Tales sobre el arché, pero realizó una crítica sobre ella. Consideró que el agua era algo muy concreto para estar presente en todas las cosas; buscaba algo más abstracto y válido para cualquier entidad. A esto lo llamó ápeiron.
Por último, Anaxímenes de Mileto compartía con Anaximandro que el arché debía ser algo determinado, pero pensó que su maestro no había respondido qué es lo que da unidad a la diversidad. Anaxímenes encontró en el aire el elemento más semejante a algo verdaderamente indeterminado y presente en la naturaleza.