Fundamentos de Lingüística Teórica: Lengua, Fonética Suprasegmental y Gramática
Lengua y habla
La distinción entre lengua y habla es uno de los pilares en los que se asienta la lingüística del siglo XX. Se entiende por lengua cada uno de los sistemas semióticos de naturaleza lingüística que constituye el saber lingüístico propio de una comunidad. La lengua se manifiesta en cada una de las realizaciones individuales de los miembros de una comunidad que la utilizan como código común y compartido, sobre el que tienen un conocimiento parcialmente idéntico.
La lingüística debería ser una ciencia de la lengua, una ciencia centrada en el estudio y descripción de esa realidad que hemos definido como supraindividual y de carácter histórico, ya que los hechos de habla son realizaciones puntuales sometidas a una infinita variabilidad. Esta dicotomía tan estricta ha sido perfeccionada posteriormente por varios autores.
La teoría de Eugenio Coseriu: Sistema, Norma, Tipo y Habla
La teoría desarrollada por Eugenio Coseriu llega a diferenciar entre Sistema, Norma, Tipo y Habla:
- Sistema: Coseriu entiende por sistema el nivel en el que se consideran las unidades de la lengua en cuanto su valor viene determinado por el principio de funcionalidad, donde cada unidad es definida por el conjunto de rasgos distintivos que la oponen a otras del mismo sistema de valores y que fijan el propio de esa unidad. Por ejemplo, la palabra *musiquero, al igual que carnicero, sistemáticamente es posible; pero no es normal, queda excluida por la norma social. La relación entre sistema y norma es particular porque las posibilidades del sistema de la lengua son mayores que las realmente explotadas, ya que el sistema abarca posibilidades no explotadas por la norma, constituyendo así un fondo de creatividad y productividad. En este sentido, los elementos de una lengua serían no solo aquellos cuya realización sea empíricamente comprobada, sino también aquellos elementos simplemente posibles en usos futuros, con lo que la lengua siempre es una realidad con futuro y con rentabilidad.
- Norma: La norma contiene todo aquello que es realización tradicional no justificada sistemáticamente; es más amplia que el sistema. Por ejemplo, un hecho de norma en el ámbito léxico sería el que negro signifique luto, pues este contenido semántico ha de entenderse adherido al lexema por condicionamientos socioculturales y no es un valor deducido de las posibles relaciones de oposición que negro mantiene con otros elementos del sistema de la lengua. En este sentido, dice Coseriu que el sistema es menos amplio que la norma y está contenido en ella.
La descripción de una lengua ha de atender necesariamente a estos dos niveles. También han de distinguirse las distintas variaciones lingüísticas según identifiquen diferencias lingüísticas dentro de una lengua geográficamente localizadas (lo que comúnmente llamamos dialectos, jergas o sociolectos, fasolectos o idiolectos).
- Tipo lingüístico: Es un nivel en el que varias lenguas se consideran conjuntamente en la medida en que comparten una serie de características comunes. Las tipologías lingüísticas se establecen sobre la base de identidades formales y no sobre la de antecedentes históricos.
- Habla: Pronto se desarrolló un tipo de estudios que se centraron precisamente en el estudio de las leyes del habla. Con el paso del tiempo, esto daría como resultado el establecimiento de una rama de la lingüística: la Pragmática, que se ha desarrollado en la segunda mitad del siglo como una plena lingüística del habla.
Elementos fonéticos suprasegmentales
Los elementos suprasegmentales afectan a unidades mayores que el fonema aislado:
- El acento: Es la carga articulatoria que hacemos recaer sobre una sílaba, destacándola acústicamente sobre las otras de la misma palabra. El acento crea una estructura propia en torno a la sílaba acentuada y las dos que la preceden y siguen, respectivamente.
- El tono: En las lenguas tonales, las variaciones en la frecuencia fundamental producen diferencias de tono (altos o bajos) que son pertinentes en la significación y tienen valor fonológico (por ejemplo, el chino).
- La entonación: Melodía y entonación son fenómenos fonéticos que afectan al enunciado y en los que se fundamenta la expresión de valores de modalidad oracional. La curva melódica abarca a toda una secuencia oracional y es pertinente para la percepción de significados gramaticales definidos.
Lo gramatical de las lenguas
Lo gramatical de las lenguas abarca el conjunto de unidades, categorías y funciones que se localizan entre el morfema y la oración. Es el estudio de todos los elementos dotados de significado que tienen en la lengua un funcionamiento sistemático, y son predecibles en su forma y en su estructura. En la teoría gramatical es normal atender a las unidades gramaticales, al concepto de función gramatical y a sus clases.
Unidades gramaticales
La unidad menor del ámbito gramatical es el morfema: unidad identificada por segmentación que posee un valor distribucional y un valor semántico. Es la unidad más pequeña que un proceso de identificación puede encontrar; el límite superior es la oración. Entre el morfema y la oración situamos una serie de unidades intermedias, ordenadas de menor a mayor:
- Morfema
- Palabra
- Sintagma
- Cláusula
- Oración
El concepto de categoría
Entendemos como categorías gramaticales aquellos significados alojados en unidades gramaticales que quedan configurados como unidades gramaticales y no como unidades léxicas. John Lyons estableció una división tripartita de las categorías gramaticales muy clarificadora, la cual sigue estando presente en los tratados de lingüística:
- Categorías primarias
- Categorías secundarias
- Categorías funcionales
Morfología y Sintaxis
Colocamos la palabra como unidad fundamental del estudio gramatical. Con respecto a la palabra, existen tres tipos de aproximaciones: clasificarla según criterios categoriales, estudiar su forma y estructura interna, y estudiar las leyes que rigen las combinaciones de palabras. La distinción tajante entre Morfología y Sintaxis fue puesta en duda por las escuelas estructuralistas clásicas, llegando a la conclusión de que no siempre se sostienen los criterios tradicionales utilizados para separar ambas disciplinas:
- La cohesión: Se podría afirmar que los elementos morfológicos poseen entre sí un mayor grado de cohesión del que poseen las palabras en el ámbito de la sintaxis. Pero existen procedimientos de cohesión que desdibujan la distinción tajante entre ambas; por ejemplo, en la secuencia «me lo dijo», puede presentarse como una sola palabra clítica: «díjomelo». En inglés tenemos el genitivo sajón y en francés el uso del apóstrofo.
- La ordenación interna: El orden de los constituyentes sintácticos es más libre frente al orden de los constituyentes morfológicos, que no admite alteración alguna. El orden de aparición de los morfemas en la estructura de la palabra es rígido, hasta el punto de que los morfemas se clasifican según su orden de aparición. Por ejemplo, en «nacionalizable», los sucesivos sufijos derivativos que la convierten sucesivamente en adjetivo, verbo y adjetivo han de operar en el orden estricto en el que aparecen y no de otra manera.
- La aislabilidad: Es clásica en la lingüística del siglo XX la definición de palabra formulada por Leonard Bloomfield como la «mínima forma libre», lo que indica que lo propio de la palabra es la posibilidad de ser pronunciada aisladamente de manera completa y acabada. No obstante, este criterio se muestra débil en la medida en que ciertas unidades morfológicas también pueden aparecer con este mismo tipo de aislabilidad.
Gramática y Semántica
La Semántica es la disciplina encargada del estudio de los contenidos lingüísticos. En las unidades y categorías gramaticales se localizan morfemas y morfemas gramaticales que son unidades mínimas portadoras de contenido semántico. Aunque la gramática deba entenderse como técnica, nos referimos a unidades portadoras de significado, por lo que podríamos afirmar que la gramática es también una parte de la semántica.
En cuanto al léxico, no podemos establecer una delimitación tajante con valor universal entre los significados léxicos y gramaticales, pues cada lengua particular configura unos contenidos semánticos determinados y no otros en forma de unidades gramaticales.