Fundamentos de la Monarquía de la Restauración: El Manifiesto de Sandhurst
El Manifiesto de Sandhurst (1874): Bases de la Restauración Borbónica
La Monarquía Constitucional
La Monarquía Constitucional es el sistema político y liberal imperante en Europa durante la segunda mitad del siglo XIX, tras la Revolución Liberal Burguesa de 1848 que puso fin al absolutismo monárquico de la Europa de la Restauración, surgida en el Congreso de Viena en 1815.
Es un sistema o régimen político en el cual la máxima autoridad de un Estado es el rey, quien garantiza la continuidad dinástica a través del derecho sucesorio a la Corona. La heredabilidad del trono en sus descendientes (tanto varones como hembras) se estableció desde la Pragmática Sanción de Fernando VII, que abolía la Ley Sálica.
El concepto constitucional hace referencia al carácter liberal de la monarquía, al someter el poder del rey a una Constitución escrita. Este modelo de monarquía se configura con el constitucionalismo español del siglo XIX.
El Papel de las Cortes
El término Cortes hace referencia a la tradición y la historia como elementos constitutivos de instituciones inalterables e indiscutibles, que forman parte de la esencia de la Nación española.
En clara alusión al pasado, se destaca la importancia de las Cortes estamentales como órganos consultivos y de representación social de:
- La nobleza
- El clero
- Las ciudades de antiguos tiempos
La monarquía y las Cortes están unidas por un mismo pasado y un mismo destino, y compartirán el poder legislativo. Así pues, la Constitución de 1876 aprueba un modelo de Cortes bicamerales:
- Congreso de los Diputados
- Senado
El Espíritu Liberal
El futuro rey se define como un «hombre del siglo», verdaderamente liberal. Se entendía por liberal la condición política de los hombres del siglo XIX que habían adoptado el pensamiento liberal, triunfante tras los procesos revolucionarios liberales burgueses de la primera mitad del siglo.
Un liberal decimonónico era partidario de los siguientes principios:
- Derechos individuales y colectivos de los ciudadanos (libertad, igualdad, etc.).
- El sufragio electoral (bien censitario o universal).
- La división y separación de los poderes (legislativo, ejecutivo y judicial).
- La Soberanía Nacional o Popular.
- La definición de la confesionalidad o aconfesionalidad del Estado.
- Una administración centralizada o descentralizada.
Un monarca liberal se caracteriza por el respeto a las garantías constitucionales y a las instituciones democráticas.