Fundamentos del Racionalismo Cartesiano: Duda Metódica y Teoría de las Ideas
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La Duda Metódica
La duda metódica se basa en el primer precepto del método cartesiano y no constituye una duda real o escéptica, sino un instrumento metodológico. Descartes propone dudar de tres tipos de entidades:
- El testimonio de los sentidos: Debido a su carácter engañoso.
- La existencia de las cosas y del mundo: Incluyendo las nociones de la ciencia como la extensión, el volumen, la figura y la cantidad (basado en la hipótesis del sueño).
- Las verdades matemáticas: A través de la duda hiperbólica y la hipótesis del genio maligno.
Tras este proceso, solo queda en pie una verdad fundamental: el “cogito, ergo sum” (pienso, luego existo). Esta es una verdad inmediata, conocida por intuición y evidente por ser clara y distinta. Se considera el principio arquimédico de la filosofía: “Arquímedes, para trasladar la Tierra de lugar, solo pedía un punto de apoyo firme e inmóvil; así, yo también tendré derecho a concebir grandes esperanzas, si por ventura hallo tan solo una cosa que sea cierta e indiscutible”.
Teoría de las Ideas
Para Descartes, el pensamiento recae sobre las ideas y no directamente sobre las cosas, lo que convierte en problemática la existencia de los objetos externos. Las ideas poseen un doble aspecto:
- Como modos de pensamiento: En tanto actos mentales, todas las ideas son iguales.
- Como imágenes representativas: Poseen un contenido representativo u objetivo. Según la teoría de la realidad objetiva de las ideas, estas son diferentes y poseen distintos grados de realidad.
Clasificación de las ideas
Descartes distingue tres tipos de ideas según su origen:
- Adventicias: No provienen del propio pensamiento, sino que su causa es la percepción sensible (ejemplos: calor, suavidad, rugosidad, color, dureza).
- Facticias: Son construidas por la mente a partir de otras ideas (ejemplos: la idea de centauro o de sirena).
- Innatas: Son poseídas por el pensamiento por sí mismo. Son connaturales a la razón, pues esta posee una predisposición natural a formarlas. Brotan de manera natural, espontánea e inmediata, siendo conocidas por intuición (ejemplos: el pensamiento, la existencia, la idea de infinito o Dios).