Fundamentos de la Semántica y Morfología: Sufijos, Sinonimia y Oposición
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Los sufijos apreciativos
Los sufijos apreciativos constituyen un tipo especial de sufijación. Poseen un valor de cortesía y atenuación que refleja el interés del hablante. Sus características principales son:
- Pueden expresar cualidades objetivas, aunque algunas de estas derivaciones se han lexicalizado.
- No varían la categoría gramatical de la base a la que se unen.
- Varios de ellos pueden combinarse en la misma palabra.
- Se emplean frecuentemente en contextos coloquiales y familiares.
Se clasifican en:
- Diminutivos: Pueden referirse al tamaño, pero también transmiten matices afectivos (ej. -ito).
- Aumentativos: Indican tamaño, intensidad o exceso (ej. -ón).
- Despectivos: Expresan una valoración negativa (ej. -ucho).
Sinonimia
La sinonimia se produce cuando a dos o más significantes les corresponde un solo significado; pueden ocupar el mismo espacio en una secuencia lingüística sin que cambie el sentido. El contexto determina su adecuación.
Es difícil encontrar sinónimos absolutos que puedan ser sustituidos en todos los contextos, ya que siempre existen diferencias de registro, estilo, región, intensidad o connotación. Lo habitual es encontrar sinónimos relativos, donde existe algún sema diferenciador. Según diversos factores, la sinonimia puede ser:
- Conceptual: Coincidencia de los significados denotativos.
- Contextual: Términos intercambiables solo en un contexto determinado.
- Referencial: Los términos remiten al mismo referente o realidad extralingüística, aunque no signifiquen lo mismo.
- De connotación: Se establecen asociaciones metafóricas y sentidos figurados que diferencian sus contenidos denotativos.
Relaciones de oposición
Las relaciones de oposición incluyen la antonimia, la antítesis y la paradoja.
La antonimia
Se produce cuando los significados de dos palabras se oponen. Según la relación semántica, se clasifican en:
- Graduales: Admiten grados intermedios entre ellos.
- Complementarios: No admiten grados; la negación de uno implica la afirmación del otro.
- Recíprocos: Se implican mutuamente.
Según su formación, pueden ser:
- Lexicales: Utilizan un lexema distinto.
- Gramaticales: Utilizan la misma base mediante procesos de derivación.