La Generación del 27: Evolución y Características de la Edad de Plata
Clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 5,16 KB
La Generación del 27
Hacia 1925 surge en el panorama literario español un grupo de escritores a los que se conoce como Generación del 27, amigos íntimos que desarrollaron una poesía que, respetando las peculiaridades de cada autor, era coincidente en temas y estilos.
El concepto de generación en este caso sirve para contextualizar adecuadamente a los poetas como grupo; aparecen dentro de una generación que asiste a enormes transformaciones sociales, económicas y políticas. Desde el punto de vista artístico, el grupo del 27 pertenece a la misma generación literaria que en España contribuye a crear o adaptar los movimientos de vanguardia (ismos) y que evoluciona posteriormente hacia una rehumanización del arte.
- Grupo de poetas que destaca por sus afinidades de entre los miembros de una generación histórica en la que caben otros escritores y artistas con los que también comparten rasgos.
La fecha que se toma para identificar al Grupo (1927) se corresponde con el momento culminante de su actividad conjunta; es en torno a esa fecha cuando los escritores comparten una idéntica visión de la literatura y la poesía.
Perfil Ideológico y Social
Los poetas del 27 podrían ser definidos ideológicamente, en una línea que arranca de la Generación del 98, como liberales progresistas; son hijos de comerciantes o agricultores ricos, lo que posibilita el acceso a una amplia formación. Sienten como propio un mundo en continuo cambio y practican un sentido de la vida lúdico, de trato muy abierto y amistoso, y de libertad sexual; es importante la presencia de la mujer en sus vidas como escritora o compañera.
Influencias y Estética
Para ellos son decisivas las influencias del Novecentismo, de Juan Ramón Jiménez, de Ramón Gómez de la Serna y sus greguerías, de las imágenes libres del ultraísmo, del creacionismo y del surrealismo.
Aunque las vanguardias, tanto europeas como españolas, se plantean como una ruptura con la tradición, los del 27 (impulsados por su condición de filólogos y profesores de literatura española) no rompen con nada.
Es especial para ellos la utilización, junto al verso libre, de la métrica clásica y la veneración de las formas líricas populares (romancero, cancionero tradicional, cancioncillas medievales o folklore). Esto deriva en el neopopularismo: reinterpretar lo popular al fundirlo con lo más renovador y vanguardista de la lírica moderna.
El grupo del 27 comparte una inclinación inequívoca a equilibrar los rasgos de las nuevas tendencias de vanguardia con los valores de la tradición lírica.
Etapas de Evolución del Grupo
Se distinguen tres momentos básicos:
A) Hasta aproximadamente 1929
Cuando terminan los tanteos iniciales en los que los poetas buscan su propia identidad intentando evadirse del Modernismo, la poesía del 27 entra en una etapa de gran unidad estilística que podríamos denominar de poesía pura o deshumanizada. La influencia de las vanguardias contribuye a afianzar eso; por otro lado, las vanguardias llevan a los poetas del 27 a la metáfora y a la imagen como centro de los poemas. También de la mano de estos movimientos llegan el cosmopolitismo, lo urbano, las temáticas modernas o el uso innovador de la tipografía.
B) De 1927 a la Guerra Civil
A medida que nos acercamos a 1936, la vida española registra una importante politización que influye en la literatura; la deshumanización en el arte deja de estar de moda y se requiere una literatura comprometida social y políticamente con los problemas de la época. La mayoría de los poetas del 27 participan en, al menos, cierta afinidad hacia la República y las ideas de izquierda. Desde un punto de vista poético, esta etapa se caracteriza por la irrupción en el panorama español del surrealismo francés, que trae consigo la libertad imaginativa, las imágenes oníricas, el verso amplio y libre, y la temática de rebeldía y denuncia social.
C) De la Guerra al Exilio
Supone la dispersión del grupo, donde los autores que aún siguen vivos utilizan el dolor, la denuncia social y la nostalgia; un tono angustiado en combinación con las preocupaciones de carácter existencialista. En 1977, con los autores que todavía seguían escribiendo, el grupo alcanza su mayor reconocimiento a través del premio Nobel a Vicente Aleixandre.