Generación del 98: Unamuno, Azorín, Baroja y Valle-Inclán en la novela española

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Introducción: la protagonista y los narradores de la Generación del 98

Nov xx Protagonizan los narradores de la generación del 98 (Unamuno, Azorín y Baroja). En el plano estético, se rebelan contra el retoricismo y el didactismo, con el propósito de crear una narrativa contemplativa y antiburguesa.

Características esenciales de la narrativa del 98

a) El tono narrativo dominante es escéptico, pesimista y existencial, y los personajes son seres angustiados e inadaptados socialmente.

b) La estructura narrativa deja paso a la meditación introspectiva y a las descripciones simbólicas, así como a innovaciones como la unamuniana nivola, el azorinismo (estampas impresionistas), el barojismo (novela dialogada) y el esperpento valleinclanesco.

c) Prosa concisa, sobria y directa.

Planteamiento ideológico

En el plano ideológico, frente a la sensiblería, los jóvenes del 98 prefieren hablar de la grave crisis finisecular en la que se encuentra España, creando un clima de inconformismo. Tuvieron dos momentos ideológicos: una primera etapa juvenil y una segunda etapa de madurez.

Miguel de Unamuno

Unamuno escribe ensayo, novela y poesía. Sus temas: meditación sobre el sentido de la vida y el más allá, y la preocupación por España. El nudo central de su pensamiento es el conflicto entre fe y razón. Unamuno era un progresista consciente desde la modernidad del país. Las novelas de Unamuno desarrollan, a través de personajes que sufren y desquician, conflictos existenciales.

En su obra, el diálogo y las digresiones adquieren gran importancia, mientras que las anécdotas no son importantes. Unamuno, consciente de su rareza, las llamó nivolas.

Obras destacadas: Amor y pedagogía, Niebla, La tía Tula y San Manuel Bueno, mártir.

Azorín

Azorín fue anarquista en su juventud y evolucionó hacia el idealismo. Compuso obras biográficas como La voluntad, Antonio Azorín y Las confesiones de un pequeño filósofo. Destacó en su obra narrativa por: a) la fragmentación, la descripción, el reportaje y el paisaje exterior; b) la personalización del narrador protagonista (él mismo).

Azorín escribió ensayos y recopilaciones de artículos como Los pueblos y Castilla. Es muy innovador su estilo, caracterizado por la sobriedad y la exactitud: frases breves y directas.

Pío Baroja

Baroja su obra se presta en dos fases. Antes de 1912 escribió Camino de perfección, Árbol de ciencia y Zalacaín el aventurero. Baroja crea dos mundos: uno romántico y aventurero, y otro contemporáneo, realista y pesimista, de personajes enfrentados a un ambiente social sórdido (AH). Desde 1912 hasta su muerte no hizo sino repetir la fórmula anterior con escasas novedades, como en Memorias de un hombre de acción. Todas las novelas de Baroja son novelas de personajes, biografías de un antihéroe dentro de un marco temporal y social.

Valle-Inclán

Valle-Inclán escribió Sonatas. En los años 20 entró de lleno en el vanguardismo y creó el esperpento, que aparece en Tirano Banderas.

Generación del 14 o novecentismo

Gabriel Miró, Ramón Pérez de Ayala y Eugenio d'Ors procuraron renovar las técnicas narrativas tanto del realismo decimonónico como del 98.

Jóvenes prosistas de la Generación del 27

Continúan la renovación vanguardista del género, escribiendo novelas deshumanizadas y otras revolucionarias, mediante la denuncia político-social (de inspiración anarquista o comunista).