Gestión de Juntas Longitudinales en Presas de Hormigón: Construcción y Mantenimiento
Juntas Longitudinales en Presas de Hormigón
Las juntas longitudinales son elementos estructurales esenciales en la construcción de presas de gran altura (superiores a 75 metros). Su implementación es crucial para la integridad y durabilidad de la estructura.
Función de las Juntas Longitudinales
Estas juntas cumplen múltiples funciones vitales:
- Refrigeración del hormigón: Ayudan a disipar el calor generado durante el fraguado del hormigón.
- Trabajo conjunto de bloques: Permiten que los diferentes bloques de hormigón de la presa trabajen de manera conjunta y coordinada.
- Control de grietas: Son fundamentales para controlar y mitigar la aparición de grietas longitudinales que el hormigón puede generar de forma natural en la estructura.
Estrategias de Refrigeración del Hormigón
La refrigeración del hormigón es un proceso clave para controlar la temperatura y minimizar la formación de grietas. Las técnicas se aplican en función del presupuesto, de menor a mayor coste:
- Cementos hipocalóricos: Empleo de cementos con bajo calor de hidratación, a menudo con aditivos como cenizas volantes y puzolanas, que desprenden menos calorías durante el fraguado.
- Sombreo y riego de áridos: Sombreo de todos los áridos y riego constante de los acopios de árido grueso para mantenerlos a baja temperatura.
- Amasado con hielo: Utilización de escamas de hielo en la mezcla de hormigón durante el amasado para reducir su temperatura inicial.
- Refrigeración en túnel del árido grueso: Paso del árido grueso por un túnel equipado con duchas de agua fría para un enfriamiento intensivo.
- Serpentines de refrigeración: Implementación de un sistema de anillos de cobre (serpentines) embebidos en el hormigón, por los que circula agua fría. Este método es el más costoso.
Inyección de Juntas Longitudinales
La inyección de las juntas longitudinales es un proceso crítico que se realiza en una fase específica de la construcción para asegurar su eficacia. Se lleva a cabo al final de la construcción, cuando el hormigón ha alcanzado su temperatura más baja posible (idealmente al final del invierno) y antes de la puesta en carga de la presa. Este momento es óptimo porque la grieta se encuentra en su máxima apertura, facilitando la inyección de la lechada. Una vez inyectada, la junta tiende a cerrarse.
El proceso de inyección se realiza de forma ascendente, comenzando desde el recinto inferior central hacia el recinto inferior del estribo y progresando hacia arriba.
Preparación para la Inyección
La preparación es fundamental para una inyección exitosa:
- División en recintos: La presa se divide en recintos que deben coincidir con las galerías existentes.
- Ranuras horizontales: Aunque la inyección se realiza desde abajo, es necesario dejar unas ranuras horizontales que salgan de la galería para asegurar una inyección más homogénea. Para crear estas ranuras, se hormigona utilizando un taco de madera y, en la siguiente tongada, una chapa, lo que permite la formación de las ranuras.
- Ranuras colectoras: En la parte superior, deben dejarse unas ranuras colectoras para la salida del agua.
- Proceso de inyección: Inicialmente, saldrá aire y agua; la inyección continúa hasta que emerge la lechada. Al finalizar, se aplica una ligera presión para asegurar el llenado completo.
Es crucial dejar un termómetro embebido en la masa de hormigón para observar su evolución durante la construcción y explotación de la presa, como parte de la auscultación y monitoreo continuo.
Función de las Juntas Longitudinales durante la Explotación del Embalse
Sí, durante la fase de explotación del embalse, las juntas longitudinales continúan ejerciendo funciones esenciales. Sirven para que los bloques de hormigón trabajen conjuntamente, distribuyendo las cargas y tensiones de manera uniforme. Además, siguen siendo vitales para controlar las grietas que el hormigón pueda generar en sentido longitudinal en la estructura, asegurando la estabilidad y seguridad a largo plazo de la presa.